Barcelona (EFE).- El MWC ha sido clave para que Barcelona haya pasado en dos décadas de ser una ciudad con un ecosistema de innovación limitado a convertirse en «el lugar donde se debate el futuro de la tecnología en el mundo», ha señalado en una entrevista con EFE el CEO de MWCapital, Francesc Fajula.
Esta fundación público-privada ejerce de puente entre el congreso, que atrae a las principales tecnológicas globales, y el tejido económico local, con el objetivo de que el «legado» del MWC vaya más allá de los beneficios que dejan los más de 100.000 asistentes en el ocio y la hostelería.
El ‘Mobile’ podría atraer al doble de visitantes si se lo propusiera, pero en los últimos años ha priorizado la atracción de perfiles relevantes, con capacidad para tomar decisiones tanto en el campo de la inversión como en el de la regulación, sostiene Fajula.

«Cuando hablas con el gobierno de Estados Unidos, o vas a China para conectar con grandes empresas, todos asocian Barcelona con un lugar relevante en el mundo porque aquí se toman decisiones en el ámbito de la tecnología», subraya el responsable de MWCapital.
Al congreso «se viene a hacer negocios, a decidir los estándares para todo el mundo y definir la regulación de cada continente», agrega.
Impulso a la industria tecnológica local
Cataluña contaba al cierre de 2025 con 203 ‘hubs’ tecnológicos de multinacionales extranjeras que desarrollan tecnología para su exportación, que generan cerca de 43.000 puestos de trabajo.
Esas cifras se deben a diversos factores, entre ellos el sistema universitario y de formación local, pero la permanencia del MWC en Barcelona durante dos décadas es un elemento fundamental para explicar ese éxito, asegura Fajula.
Destaca además que las sinergias positivas del Mobile no se limitan a la ciudad de Barcelona, sino que impulsan la economía digital y facilitan la transferencia tecnológica desde la academia al mercado en toda España.
«El hecho de que el MWC se celebre en Barcelona, y no en Singapur, tiene un impacto muy relevante sobre el ecosistema científico y tecnológico de toda España, y también de Europa», sostiene Fajula, que destaca la presencia del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat y el Gobierno central en sus órganos de gobernanza.
La fundación cuenta también entre sus miembros con las operadoras Telefónica, Vodafone y Masorange, así como con CaixaBank, Damm, Fira de Barcelona y GSMA.
Más allá de los móviles
Nacido en 2006 como un evento centrado en los dispositivos móviles, el congreso ha evolucionado hacia una reunión tecnológica que atrae a representantes de sectores heterogéneos, desde el transporte y la logística a la minería y la educación.
Ese camino se ha recorrido en paralelo al proceso de tecnificación del conjunto de la economía, subraya Fajula: «Hoy en día no hay ningún sector en el mundo en el que la digitalización no forme parte de su estrategia de negocio», asegura.
Ejemplifica esa evolución en empresas textiles como Mango o Desigual, que hace veinte años solo utilizaban la informática para procesos administrativos y asuntos «de supervivencia».
«Veinte años después, Mango tiene más de 500 desarrolladores en plantilla y utiliza la tecnología y la IA en toda su cadena de valor, desde la creación de las colecciones hasta la optimización logística y la fabricación», afirma el responsable de MWCapital.

Captación de talento
La atracción de perfiles tecnológicos para impulsar la economía de alto valor añadido es uno de los ejes estratégicos de MWCapital, que organiza desde el año pasado el Talent Arena, evento paralelo al MWC que con una sola edición se ha convertido en la mayor reunión de talento digital de Europa.
Tras atraer a 20.000 asistentes en 2025, el Talent ha reforzado este año su apuesta por una oferta de ponencias y talleres dirigidos a profesionales digitales, una agenda destinada a expertos que se complementa con intervenciones de figuras conocidas del mundo tecnológico, como el creador de la Web, Tim Bernerse-Lee, y la experta en robótica Kate Darling.
La fundación ha impulsado asimismo la creación de ‘Day One’, una serie que podrá verse en Amazon Prime Video ambientada en algunos de los espacios tecnológicos más emblemáticos de Barcelona, como el Supercomputing Center y el Sincrotrón Alba.










