Barcelona (EFE).- Los Mossos d’Esquadra han desmantelado un grupo criminal vinculado a la Camorra que enviaba grandes cantidades de droga a Italia, tras una investigación en la que han sido detenidas una decena de personas y se han intervenido más de 300 kilos de cocaína y 500 kilos de hachís.
Según ha informado este miércoles la policía de la Generalitat, la investigación finalizó con 10 detenidos de entre 25 y 46 años y la intervención de drogas y 140.000 euros en efectivo, en las 9 entradas y registros efectuados el pasado 3 de marzo en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat.

Imagen de archivo de una operación antidroga de los Mossos. EFE/David Borrat
El inicio de la investigación tuvo lugar el 7 de febrero de 2025 en Cornellà (Barcelona), a raíz de una actuación de la Guardia Urbana de la localidad, que detectó en un polígono una presunta transacción de sustancias estupefacientes entre un camionero y el conductor de un vehículo.
Como resultado de las comprobaciones realizadas, se intervino el turismo en el que se transportaban tres mochilas que contenían 70 kilos de cocaína.
Arraigo en Barcelona
A partir de estos hechos, la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos pudo comprobar el arraigo de una banda en la ciudad de Barcelona, desde donde se adquirirían sustancias estupefacientes y se coordinaba la operativa para transportar la droga, bien mediante camiones o por vía marítima, con ferris que salían desde el puerto de la ciudad condal.
El presunto jefe de la organización criminal, estrechamente relacionado con la mafia napolitana, junto a su pareja, contaba con un inmueble lujoso del barrio de Diagonal Mar de Barcelona, lugar desde donde dirigía las operaciones para el transporte de la droga hasta Italia.
Viajes desde Nápoles
Esta persona se encargaba de contactar y reunirse con los presuntos proveedores de las sustancias estupefacientes, y cuando ya había acordado la entrega, hacía que algún otro miembro del entramado viajara desde Nápoles para que recibiera la mercancía ilegal en algún punto previamente acordado.
Si las cantidades de droga a transportar eran elevadas, las transacciones se hacían en una nave de Montcada i Reixac, donde las escondían entre la carga legal de camiones.

Cuando se trataba de cantidades más pequeñas, los encuentros se producían en zonas industriales de Cornellà y la Zona Franca de Barcelona, en medio de la vía pública, lugares donde se traspasaban las bolsas con la droga directamente a las cabinas de los camiones, todo en cuestión de segundos.
A partir de ahí, los camiones iniciaban el transporte hacia Italia, bien por carretera, o esperando la salida de los ferris desde el puerto de Barcelona, con destino final el puerto de Civitavecchia.
Decomisos de droga
Durante la investigación, además de la intervención inicial de 70 kilos de cocaína, se realizaron otras dos intervenciones de grandes cantidades de droga, una el pasado 1 de agosto, en Borrassà (Girona), donde se hallaron en el interior de un camión que transportaba fruta, con destino a Italia, 180 kilos de cocaína, 200 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana.
Posteriormente, el 8 de septiembre, en Riudellots de la Selva (Girona), en otro camión con destino a Italia, que en esta ocasión transportaba pollos, se localizaron e intervinieron 49 kilos de cocaína y 307 kilos de hachís.

Imagen de archivo de un alijo de cocaína. EFE
El núcleo principal de la organización estaba integrado por miembros procedentes de Nápoles, quienes en alguna ocasión se habían reunido, en Barcelona, con miembros de la Camorra italiana.
Órdenes de entrada y registro
El pasado 3 de marzo unos 150 efectivos de los Mossos participaron en un dispositivo para ejecutar las correspondientes órdenes judiciales de entrada y registro en tres inmuebles de Barcelona y en seis de L’Hospitalet de Llobregat, en las que detuvieron a los miembros de la organización.
Como resultado del dispositivo se intervinieron más de dos kilos de cocaína y otras cantidades menores de metanfetamina, marihuana y hachís.
También se decomisaron más de 140.000 euros en efectivo, aparatos de telefonía, un vehículo de alta gama y una motocicleta.
Los diez detenidos pasaron a disposición judicial ante el Tribunal de instancia de Cornellà acusados de delitos contra la salud pública y de pertenencia a la organización criminal. EFE