Barcelona (EFE).- Biopharma, la división en la que Grifols ha puesto su atención para analizar una posible salida a bolsa del negocio de proteínas plasmáticas en EE.UU., aportó a nivel global un total de 6.487 millones de euros el año pasado.
Así pues, Biopharma es el auténtico motor de ingresos de la multinacional, ya que supone el 86 % de los ingresos totales de Grifols.
Sin embargo, Grifols no detalla en sus cuentas qué parte de esos casi 6.500 millones de esta división corresponde a EE.UU., aunque se da por supuesto que el mercado estadounidense tiene un gran peso en ella.
Las proteínas plasmáticas, el negocio principal
Las principales proteínas plasmáticas que produce esta división a nivel global son las inmunoglobulinas, indicadas para tratar inmunodeficiencias primarias, por ejemplo; la albúmina, para restaurar el volumen circulatorio, o bien otras como el factor VIII o la alfa-1 antitripsina, destinadas a tratar trastornos o deficiencias genéticas.
El plasma es la parte líquida de la sangre y Grifols se encarga de fraccionarlo para poder obtener las proteínas plasmáticas que comercializa.
Fraccionar el plasma significa someterlo a diversos cambios de temperatura y condiciones químicas, entre otros procesos, que causan la separación de cada proteína con propiedades terapéuticas, de manera que estas proteínas, una vez purificadas y dosificadas, son utilizadas como medicamentos.

Una operación pensada para fines como reducir deuda
En los últimos años, la elevada deuda de Grifols ha penalizado en bolsa a la multinacional, que anoche explicó que prepara la salida a bolsa de una participación «minoritaria» de su negocio de Biopharma en EE.UU. mediante una operación pública de venta (OPV).
Grifols precisó que su objetivo con esta salida a bolsa es «captar capital para reforzar el balance del grupo», lo que implica «reducir deuda y respaldar la inversión en sus prioridades estratégicas de crecimiento», apuntó.
La noticia de esa posible salida a bolsa de parte de su participación en Biopharma en EE.UU. ha disparado la cotización de Grifols este miércoles, que subía por encima de un 8 % al arrancar la sesión, pero a mediodía repuntaba en torno a un 1,8 %.
Grifols cerró 2025 con una deuda financiera neta por valor de unos 8.818 millones de euros -7.759 millones, según el llamado acuerdo de crédito-, por lo que continúa siendo un ratio de apalancamiento elevado.

En el caso de que la operación fructifique, Grifols sacará a bolsa una participación minoritaria de su negocio de ‘biopharma’ en EE.UU., mientras la empresa matriz mantendría su cotización en España y el control del negocio de Biopharma.
La incógnita del porcentaje y del capital que captará
Como en cualquier operación de este tipo, la incógnita ahora está en saber qué porcentaje del negocio de Biopharma en EE.UU. se plantea destinar a esta OPV, qué capital consigue captar y qué volumen destinará a reducir deuda.
Ya en 2024 Grifols acordó con Haier Group la venta de un 20 % en su participada china Shanghai Raas por unos 1.600 millones de euros, y destinó ese importe a reducir deuda.
EE.UU., un pulmón de ingresos
Si Biopharma es la principal división de negocio para Grifols, EE.UU. es un país realmente relevante para la multinacional.
Sin embargo, Grifols ofrece sus resultados por regiones, y no detalla exactamente cuándo aporta ese país.
Contando todas las divisiones de negocio, la región formada por EE.UU. y Canadá aportó en 2025 un total de 4.253 millones de euros, un 56,5 % del total, mientras que la UE reportó 1.613 millones, un 21,44 %, y la región denominada Resto del Mundo generó otros 1.657 millones (22 %).