Barcelona (EFE).- Ametller Origen se ha convertido en el primer grupo del sector de la distribución catalán en obtener la certificación ‘Desperdicio Alimentario Cero’ de AENOR.
Este sello avala la gestión eficiente de los excedentes, la valorización de los productos que no pueden destinarse al consumo humano y el compromiso con la mejora continua, garantizando así una producción sostenible y alineada con las estrategias europeas de economía circular.
El director de la Región Mediterránea de AENOR, Ángel Luis Sánchez, y el director de AENOR en Cataluña, Jordi Martin, han entregado este aval a Paula Llop, directora de Relaciones Externas y de la Fundació Ametller Origen, y a Amaya Prat, responsable de Sostenibilidad de la compañía.
Los responsables de AENOR destacan que la certificación ‘Desperdicio Alimentario Cero’ demuestra que Ametller Origen ha implantado un sistema de gestión riguroso, orientado a la prevención y reducción efectiva del desperdicio a lo largo de su actividad.
Sello ‘Residuo cero’
La compañía también ha obtenido el sello ‘Residuo Cero’, que reconoce el cumplimiento de los principios de circularidad en las operaciones y en la cadena de suministro.
Este sello, añade AENOR, pone de manifiesto «un enfoque avanzado y verificable en la gestión y valorización de residuos, alineado con los principios de sostenibilidad y economía circular».
«Con la obtención de ambos certificados de AENOR, la compañía traslada un mensaje de máxima confianza a todos sus grupos de interés», apunta Ángel Luis Sánchez.

Según Paula Llop, este reconocimiento «certifica el esfuerzo de todo el equipo por integrar la prevención del desperdicio alimentario en todos los niveles de la compañía». «Es un paso más para demostrar que la sostenibilidad y la responsabilidad social pueden convivir con la excelencia operativa», agrega.
Por su parte, Amaya Prat remarca que ser el primer grupo catalán del sector en obtener la certificación ‘Desperdicio Alimentario Cero’ y el sello ‘Residuo Cero’ evidencia que Ametller Origen «lidera con ejemplos concretos la lucha contra el desperdicio alimentario».
«Este reconocimiento refleja nuestra apuesta por innovar en procesos más sostenibles e inspirar a todo el sector hacia un modelo más circular y responsable», resalta.
Colaboración con entidades sociales
Ametller Origen colabora actualmente con una treintena de entidades sociales y durante el año pasado donó 238.000 kilos de productos, una cantidad equivalente a unos 8.000 carros de la compra.
En el ámbito agrícola y productivo, la compañía da excedentes de fruta y verdura de cosecha propia a la Fundació Espigoladors y productos elaborados en su obrador a entidades sociales.
Desde el punto de vista comercial, el grupo también despliega medidas para alargar la vida útil de los alimentos y fomentar un consumo más consciente. La compañía da alimentos frescos y refrigerados con fecha de caducidad próxima a entidades del tercer sector, ofrece productos con descuento para evitar que se desperdicien y colabora con la aplicación ‘Too Good To Go’ para salvar excedentes alimentarios. EFE









