Barcelona, (EFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha defendido este viernes la conveniencia de «construir» unos «cimientos» y una «infraestructura» propia europea para operar con criptomonedas estables, en lugar de «replicar» otros modelos.
Lagarde ha participado este viernes en la apertura del ‘I LatAm Economic Forum’, un encuentro internacional organizado por el Banco de España en Roda de Berà (Tarragona) que reúne a banqueros centrales y académicos para intercambiar ideas y reflexiones.
«Nuestra tarea no es replicar instrumentos desarrollados en otros lugares, sino construir los cimientos y la infraestructura que sirvan a nuestros objetivos para poder aprovechar los beneficios de la innovación sin importar las fragilidades», ha dejado claro.
En esta línea, ha defendido también la importancia de «crear una infraestructura pública que permita que instrumentos alternativos, como las criptomonedas estables -‘stablecoins’- y otras formas de dinero ‘tokenizado’, operen en un marco respaldado por dinero de banco central».
Criptomonedas frente a la volatilidad
La presidenta del BCE ha recordado que las criptomonedas estables -‘tokens’ cuyo valor está vinculado al de divisas como el dólar o el euro, y que están respaldadas por activos reales o bien se basan en algoritmos para mantener su estabilidad- se diseñaron inicialmente para resolver el problema de la volatilidad de precios que creaban las criptomonedas.
Lagarde ha explicado que el valor de las criptomonedas estables en circulación «ha crecido desde menos de 10.000 millones de dólares estadounidenses hace seis años hasta más de 300.000 millones actualmente», que «en su gran mayoría están denominadas en dólares estadounidenses» y que casi el 90 % del mercado está «controlado por dos emisores, Tether y Circle».
«El argumento que está ganando terreno es que, para seguir siendo relevante, Europa debe responder promoviendo criptomonedas estables propias denominadas en euros. De lo contrario, se enfrentaría a un futuro de dolarización digital y a una pérdida de soberanía monetaria», ha comentado Lagarde.

«El discurso dominante es que Europa debe emular el modelo estadounidense para seguir siendo competitiva», ha dicho en ese mismo sentido, y ha añadido que las ventajas que se atribuyen a este instrumento son una función monetaria y otra tecnológica.
Alerta de los inconvenientes en materia monetaria
Sin embargo, ha apuntado que «los argumentos a favor de promover criptomonedas estables denominadas en euros resultan mucho menos convincentes de lo que parecen», y se ha preguntado: «¿Necesitamos realmente ‘stablecoins’ para obtener los beneficios que se les atribuyen? ¿O estamos confundiendo el instrumento con el resultado, cuando lo que importa es la arquitectura sobre la que pueden surgir otros instrumentos de forma segura?».
En este punto, ha argumentado que, en materia monetaria, «los inconvenientes son importantes y superan a las ventajas a corto plazo en términos de condiciones de financiación y proyección internacional que podrían aportar las ‘stablecoins’ denominadas en euros».
«Si queremos reforzar el atractivo internacional del euro, las criptomonedas estables no son la forma más eficiente para lograrlo», ha subrayado.
«La mejor solución sigue siendo una mayor integración de los mercados de capitales a través de la unión de ahorros e inversiones y, con el tiempo, una base de activos seguros acorde con nuestras ambiciones en relación con el papel internacional del euro», ha defendido.
«Para la función monetaria, primero deben sentarse las bases: unos mercados de capitales más profundos e integrados y un activo seguro. Las criptomonedas estables no pueden proporcionarnos esas bases, y sin ellas, las ‘stablecoins’ denominadas en euros podrían amplificar las mismas vulnerabilidades que estamos tratando de superar», ha opinado.
Nuevas tecnologías
En materia tecnológica, sin embargo, ha considerado que la tecnología que las criptomonedas estables han hecho accesible resulta «verdaderamente transformadora», ya que la llamada tecnología de registros distribuidos (DLT, por sus siglas en inglés) «permite crear desde cero una infraestructura compartida para los mercados financieros que opera entre distintas jurisdicciones».
«La perspectiva de una adopción rápida de criptomonedas estables denominadas en dólares en los mercados europeos ‘tokenizados’ es una preocupación legítima, ya que podría consolidar la dependencia del dólar incluso a nivel de la infraestructura de liquidación», ha alertado Lagarde.
No obstante, ha subrayado que la respuesta no debe consistir en «rechazar la tecnología ni desincentivar por completo el uso de las ‘stablecoins'», y ha añadido: «Debemos crear una infraestructura pública que permita que instrumentos alternativos, como las ‘stablecoins’ y otras formas de dinero ‘tokenizado’, operen en un marco respaldado por dinero de banco central».
«Independientemente de cuál sea el instrumento que prevalezca, debe existir una infraestructura pública para garantizar la seguridad y la interoperabilidad en el conjunto del sistema», ha defendido la presidenta del BCE.
Presencia latinoamericana
En la reunión de Roda de Berà, cuyas sesiones se celebran a puerta cerrada, participan también los gobernadores de los bancos centrales de Bahamas, Brasil, Caribe Oriental, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Venezuela y Uruguay.
También los responsables de las autoridades supervisoras de Guatemala, Panamá y República Dominicana, así como el presidente ejecutivo del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR).
Participan asimismo los subgobernadores de los bancos centrales de Argentina, Chile, El Salvador, España, Filipinas y Honduras.










