Barcelona (EFE).- La construcción industrializada, uno de los métodos que las administraciones ven como vía para acelerar la edificación de viviendas, encuentra uno de sus principales obstáculos en la actual ley hipotecaria, concebida para conceder financiación por fases y desajustada al ritmo de las nuevas técnicas, según han señalado a EFE diversos actores del sector.
El director general de la Asociación de Promotores y Constructores de Edificios de Cataluña (APCE), Marc Torrent, sostiene que el actual sistema de financiación de obras está diseñado para liberar crédito conforme avanza la construcción ‘in situ’ y aumenta su valor, una lógica que no se adapta a la nueva realidad industrial.
En declaraciones a EFE, Torrent afirma que la construcción industrializada requiere un «cambio de paradigma» desde el punto de vista regulatorio, ya que la normativa actual, pensada para la construcción tradicional, está frenando la adopción de las nuevas técnicas, que reducen significativamente los plazos.
«En el caso de la construcción industrializada, gran parte del trabajo se realiza fuera del emplazamiento o solar en el que se ubicará el edificio, una circunstancia que dificulta su certificación por parte de las entidades financieras, que en muchos casos no reconocen esos avances hasta que los elementos se instalan físicamente en la obra», explica el director de APCE.

En la misma línea, el director técnico del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC), Ferran Bermejo, señala que el desarrollo de la construcción industrializada «exige cambios normativos», ya que el actual marco «frena la escalabilidad» del modelo de obra, cuya implantación actual en España se sitúa entre el 2 y el 5 %, aunque podría alcanzar entre el 40 y el 50 % en las próximas décadas.
Las compañías sortean el bache
Stefano Carlo Ascione, responsable de comunicación y marketing de la empresa con sede en Abrera (Barcelona) Arquima, especializada en construcción industrializada, explica que la ley hipotecaria actual «es la gran piedra en el camino» para desbloquear la industrialización, pese a que desde la entidad empiezan a percibir ciertos avances.
«En Arquima hemos logrado financiar tres proyectos directamente en fábrica, desde hace unos seis meses. Cuando los bancos vienen a la fábrica y comprueban que se trata de una vivienda real y de un proceso con garantías, su percepción cambia», detalla.
Por su parte, la directora general del Grupo PMP, Montse Pujol, indica que desde su empresa de fabricación industrial buscan alternativas para agilizar los procesos de tasación.
«Es necesario avanzar hacia un sistema que permita realizar tasaciones también en fábrica, en procesos ‘off-site’, para acelerar el desarrollo de las obras», dice Pujol.
Según aseguran los actores del sector consultados, la presente regulación provoca que los interesados tengan que acudir a fuentes de financiación alternativas, como fondos de inversión, o que no se acabe llevando a cabo el proyecto ante la imposibilidad de hacer frente a la inversión que supone una edificación de este tipo.
Anabel Castillo










