David Álvarez|Girona (EFE).- El director del Observatorio de Ética en Inteligencia Artificial de Cataluña (OEIAC) , Albert Sabater, acaba de elaborar un informe para la Generalitat sobre el uso de esta tecnología vinculada a procesos electorales y advierte de su influencia en un previsible auge de la extrema derecha.
Sabater explica en una entrevista con EFE que esos augurios tienen que ver con los comicios municipales y generales que asoman en el horizonte en España, pero también con los autonómicos en Cataluña.
«Esto hace unos años pensábamos que no pasaría», señala este sociólogo, que está al frente del OEIAC y es también delegado del rector de la Universidad de Girona (UdG) para una IA responsable.
La UdG fue pionera al poner en marcha este observatorio en forma de cátedra y, según relata Albert Sabater, cuando supo de la existencia de una estrategia de IA desde la Generalitat, presentó su propuesta y se convirtió en pilar de toda esta iniciativa.

«La extrema derecha entrará en tromba»
Ahora, ese informe sobre procesos electorales le lleva a pronosticar que en las locales, generales y, después, en las autonómicas catalanas «la extrema derecha entrará en tromba».
Sin embargo, apunta que la UdG se queda en este punto y que les toca ahora a los responsables políticos trabajar «para dar respuesta a una situación crítica de peligro de degradación del sistema democrático».
Antes de entrar en el uso malicioso de la IA, adelanta que su estudio se acompaña de propuestas, «que son cambios reguladores, agencias de verificación y buenas prácticas».
«Si no se aplican esas medidas, los casos se multiplicarán», añade antes de entrar en detalle con el resumen de que, en el mundo digital, hay «verdaderos vendedores de humo, los ha habido a lo largo de la historia, pero la IA generativa los ha multiplicado».

IA para pervertir procesos electorales
Durante la elaboración del informe, él y su equipo se han encontrado «de todo», desde las aplicaciones que se utilizan para pervertir la integridad de los procesos electorales e influir en los votantes a incidentes registrados en el mundo.
En el primer caso, las aplicaciones principales que se utilizan, a veces conjuntamente, actúan en los campos de las noticias falsas, de los robots automatizados, de la segmentación psicográfica y de la suplantación de identidad.
Albert Sabater explica que algunos partidos utilizan las noticias falsas para atentar contra determinados candidatos y que sobresalen partidos de extrema derecha e izquierda, aunque «principalmente los primeros».
La práctica es universal, como lo demuestra que, en 2024, «casi sesenta países registraban algún incidente con IA que provocaba un impacto sobre un proceso electoral, a veces más grande y a veces, más pequeño».
Los ejemplos de Trump o Boris Jonhson
«En el ascenso de Trump o Boris Jonhson ha habido perversión del sistema, en parte por cómo se entiende la política, pero se ha utilizado la tecnología para pervertirlo aún más», indica y puntualiza que «ya se ven cosas que no son normales».
Sabater reconoce que se ha alcanzado «cierta madurez para dar respuesta a ciertos asuntos, pero la ola es tan grande que no es suficiente con un observatorio, se necesita más, como se apunta en el informe, esos elementos reguladores, más formación y más conocimiento».
«No es lo mismo tener un carnet de conducir y que haya señales de tráfico que no tenerlo y estamos en este estadio, con algunas tecnologías donde hay poca información sobre qué tendríamos que hacer», indica.
La última herramienta que analiza este académico es la de los servicios de verificación, destaca la labor de EFE Verifica y advierte de la importancia de poder confiar en un campo donde hay «mucha intrusión de gente que no está formada, pero que se presenta como profesional sin tener la capacidad de validar». EFE










