Barcelona, (EFE).- El presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha sido reelegido este lunes en el cargo por cuatro años más, días después de ratificarse su candidatura como la única presentada, con el compromiso de profundizar su «diálogo con el Govern».
El actual máximo dirigente de la patronal catalana cumplirá de este modo su tercer mandato tras ser elegido por primera vez en otoño de 2018, y buscará «vestir un espacio de diálogo profundo y permanente para mejorar sinergias con la Generalitat», ha afirmado en su discurso de posesión en la sede de Foment.
El empresario, vicepresidente de la CEOE y exdiputado de CiU en el Congreso (1993-2015), también buscará soluciones para conseguir una Cataluña con menos impuestos para empresas y familias e intentará rebajar el absentismo laboral, «uno de los problemas más relevantes» que sufren las empresas, ha explicado.
Sánchez Llibre anunció su candidatura a la reelección el pasado 8 de mayo.
Un mandato de «actitud constructiva»
En su alocución ante un centenar de representantes empresariales en la asamblea general que ha ratificado su mandato, Sánchez Llibre ha afirmado que Foment «no quiere ser solo una institución reivindicativa», sino que, sobre todo, «quiere ser una institución de propuesta y responsabilidad» para construir consensos.
«Foment seguirá manteniendo una actitud exigente, pero también constructiva; crítica cuando sea necesario, pero siempre leal con las instituciones y con el progreso económico y social del país», ha defendido.
En este sentido, ha anunciado su intención de profundizar su relación con la Generalitat, con quien ha dicho que construirá «un espacio de diálogo profundo y permanente».
«Se trata de mejorar sinergias y de trabajar por un objetivo común: el bienestar de la sociedad catalana», ha añadido.
Por otra parte, Sánchez Llibre ha expresado su deseo de que las negociaciones entre el Govern y ERC para desbloquear los presupuestos de la Generalitat para 2026 lleguen a buen puerto: «Un país sin presupuestos no puede funcionar. Desde Foment siempre hemos defendido que existan cuentas públicas», ha subrayado.

Sin embargo, ha reclamado que «el acuerdo no incremente la presión fiscal sobre las empresas y las familias de Cataluña».
Para su renovación, Sánchez Llibre ha reunido alrededor de 300 avales -que representan unos 1.800 votos, dos tercios de la asamblea general de la entidad-.
Bajar impuestos y luchar contra el absentismo
El también vicepresidente de Conservas Dani ha hecho un repaso de los compromisos que se ha marcado para la nueva etapa al frente de Foment, entre los que se encuentra conseguir una Cataluña con «menos impuestos» para empresas, familias y personas, o luchar contra «la emergencia silenciosa» del absentismo laboral.
Ha defendido que trabajarán para mejorar la productividad, la competitividad empresarial y para rebajar la presión fiscal, con medidas como «eliminar» el impuesto de patrimonio y «reducir y bonificar al máximo» los sucesiones y donaciones.
«Cataluña no puede seguir castigando a empresas, familias, autónomos y clases medias con una presión fiscal que resta capacidad para atraer inversión y talento», ha subrayado.
Sobre el absentismo, ha afirmado que intentarán reducirlo «del 5,5 % actual al 4 %» para así recuperar los niveles de 2019, lo que supondría disminuir de 33.200 a 16.000 millones de euros lo que se paga por las incapacidades laborales por contingencias comunes, según sus cálculos.
También ha explicado que crearán un libro blanco sobre el absentismo junto con empresas, sindicatos, patronales, universidades y administraciones públicas.
Respaldo del mundo empresarial
La asamblea general ha congregado a un centenar de representantes del mundo empresarial, y también ha contado con los discursos del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; la presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), Ángela de Miguel; y el presidente de la Federación Nacional de Autónomas (ATA), Lorenzo Amor.

Garamendi ha defendido a las organizaciones empresariales como espacios de «responsabilidad» y «suma» en un contexto político que ha calificado de «sectarismo» y «radicalidad»: «Nosotros no hemos venido ni a restar ni a dividir, siempre hemos estado sumando», ha apostillado.
El presidente de la CEOE ha lamentado que el actual diálogo social se haya transformado en ocasiones en un «monólogo social», en referencia a acuerdos del Gobierno que, según ha dicho, llegan cerrados y sin margen real de negociación: «Es muy difícil trabajar la confianza si no existe lealtad institucional», ha lamentado.
Por su parte, Amor ha asegurado que «los autónomos no paran de ser castigados», y ha criticado el aumento de cargas administrativas, normativas y cotizaciones: «Los autónomos y pequeñas empresas se han convertido en el cajero automático de las administraciones», ha sentenciado.
De Miguel ha agradecido el apoyo a las pymes por parte de Foment y ha reclamado la necesidad de defenderlas a través de la «unión» y del diálogo con todas las instituciones, a quienes ha pedido tener en cuenta a las pequeñas y medianas empresas y no abandonarlas en sus políticas públicas.










