El presidente catalán, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, solemnizan su pacto sobre los presupuestos de la Generalitat de 2026. EFE/Quique García

El toma y daca entre el Govern y ERC para el primer presupuesto de Illa, en 8 fechas clave

Martí Puig i Leonardi |

Barcelona (EFE).- El acuerdo entre el Govern de Salvador Illa y ERC para los presupuestos de 2026 pone fin a un largo toma y daca entre socialistas y republicanos que llegó a poner en peligro la legislatura.

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Las siguientes ocho fechas clave resumen el camino recorrido por PSC y ERC para acordar, tras un año y nueve meses desde la investidura -y siempre que se sume el necesario aval de Comuns-, los primeros y posiblemente únicos presupuestos del mandato.

29 de julio de 2024: Pacto de investidura

Tras una dolorosa debacle electoral, en la que retrocedió trece escaños y perdió cualquier posibilidad de volver a liderar la Generalitat, ERC dio su ‘sí’ a la investidura de Illa después de semanas de negociaciones y una disputada consulta a la militancia, con un 53 % de apoyo.

Era un pacto de investidura y no de legislatura, avisaron ya entonces los republicanos; un «sí vigilante», advirtió Marta Rovira.

14 de diciembre de 2024: Junqueras retoma el timón

Mientras el Govern de Illa comenzaba a andar, la crisis de ERC mutaba en guerra abierta: un bando, apoyado por Marta Rovira y Pere Aragonès, ambos ya en retirada, pedía un ‘reset’; el otro se encomendaba a Oriol Junqueras, que había dimitido como presidente al perder apoyos en la dirección y que pretendía retomar el liderazgo.

Oriol Junqueras, durante la presentación de su candidatura, en Olesa de Montserrat, para para volver a presidir Esquerra. EFE/Quique García

En segunda vuelta, Junqueras volvió a tomar el timón de ERC, con un 52 % de los votos, tras haber liderado el partido entre 2011 y junio de 2024. Nunca ha llegado a aclarar públicamente si en la mencionada consulta a la militancia votó a favor o en contra de investir a Illa.

11 de enero de 2025: ERC rechaza negociar

Pocas semanas después de volver a asumir el mando del partido, Junqueras cerraba la puerta a negociar los presupuestos de 2025 al no prever avances en materia de financiación autonómica, una cuestión nuclear del pacto de investidura.

El Govern se resignó entonces a no poder contar con nuevas cuentas en 2025. Semanas antes, sin embargo, había afirmado que quería que estas entraran en vigor a principios de año.

24 de diciembre de 2025: Financiación… e IRPF

De cara a 2026, el ejecutivo socialista volvió a fijarse como meta tener unos nuevos presupuestos en vigor el 1 de enero, aunque ERC siempre condicionó negociarlos a novedades en la carpeta de la financiación. Los plazos se fueron alargando y el pacto para un nuevo modelo con el Gobierno central no se formalizó hasta el 9 de enero.

Imagen de la reunión en Moncloa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, en la que se trató el nuevo modelo de financiación. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Todos los esfuerzos se habían centrado en los últimos meses en ese modelo, pero Junqueras puso sobre aviso a los socialistas antes de formalizarse el pacto: la carpeta de la financiación también incluía la recaudación del IRPF y el Ministerio de Hacienda debía abrirse a aceptar esta delegación para que ERC negociara las cuentas.

21 de febrero de 2026: ERC no se mueve

Enero y febrero estuvieron marcados por la grave crisis de Rodalies y la ausencia de Illa, que guardó descanso por una infección que le afectó a la movilidad de las piernas. Al regresar a la actividad, el president reafirmó su compromiso con la cesión del IRPF y calculó que con eso bastaba para que los republicanos negociaran.

Junqueras, sin embargo, constató en un viaje a Madrid que Hacienda -cuya titular, María Jesús Montero, preparaba su candidatura a las elecciones andaluzas- no daría su brazo a torcer. Pese a todo, una reunión mantenida ese mismo día con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sentó las bases para que, meses después, se rubricara el pacto.

27 de febrero de 2026: Illa pone la directa

Junqueras explicitó su ‘no’ a negociar y la noticia disgustó a Illa, que anunció que el Govern aprobaría los presupuestos sin esperar el aval de su principal socio de investidura.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acompañado de la consellera de Economía y Finanzas, Alicia Romero, a su llegada al reunión extraordinaria del Govern en la que se aprobó el primer proyecto de presupuestos, luego retirado durante el trámite parlamentario. EFE/Toni Albir

Lo hizo tras haber acordado el proyecto con Comuns, el otro socio, y después de escenificarse en el Palau de la Generalitat el apoyo de las principales patronales y sindicatos a unas nuevas cuentas.

18 de marzo de 2026: Armisticio en el último suspiro

Entró entonces en juego el llamado «juego de la gallina»: el primero que frena, pierde; pero si nadie frena, la carrera acaba sin vencedor, ya que la meta es el precipicio. Sobrevoló durante semanas la amenaza del adelanto electoral: el PSC podía lograr mejor resultado que en 2024, pero se arriesgaba a que la frágil mayoría de investidura no se repitiera.

El armisticio llegó a las puertas de la primera votación de los presupuestos en el Parlament, tras una reunión entre Illa y Junqueras: el ejecutivo retiró su proyecto de cuentas y los republicanos dejaron de situar el IRPF como línea roja. Ambas partes acordaron además un suplemento de crédito de 6.000 millones y se emplazaron a empezar de cero y negociar para tener presupuestos antes del parón veraniego.

El presidente catalán, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, conversan los miembros de los equipos negociadores tras el acto en el que han solemnizado su pacto sobre los presupuestos. EFE/Quique García

19 de mayo de 2026: Firma en la Generalitat

Dos meses después, Illa y Junqueras han escenificado en el Palau de la Generalitat la firma del acuerdo presupuestario, cuyas principales carpetas son la Línea Orbital Ferroviaria, el consorcio de inversiones -mermado tras el ‘no’ de Junts en el Congreso- y la nueva gobernanza del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona.

La foto refuerza a ambas partes, consideran desde las salas de máquinas de PSC y ERC: Illa logra finalmente estabilizar la legislatura y los republicanos enarbolan la bandera del pragmatismo en plena reconfiguración del independentismo, si bien el Govern tiene aún que cerrar el acuerdo presupuestario con Comuns y resolver el conflicto que ha llevado a un ciclo de huelgas en el sector educativo.