Martina Alcobendas Mauri |
Barcelona, (EFE).- Junts activa este sábado la cuenta atrás para elegir al sucesor de Xavier Trias como alcaldable en Barcelona para 2027 en un proceso de primarias en el que medirán sus fuerzas cuatro candidatos de distinto perfil y trayectoria: son Jordi Martí Galbis, Pilar Calvo, Glòria Freixa y Jaume Alonso-Cuevillas.
Los aspirantes a alcaldable han explicado a EFE cómo afrontan estas primarias, cuya campaña electoral arranca este sábado y culminará con un debate a cuatro en el auditorio ONCE el viernes 19 de junio, antes del fin de semana de las votaciones.
La mayoría se muestran cautos en cuanto a los resultados y, aunque coinciden en señalar como prioritarias las carpetas de vivienda y seguridad, evitan concretar qué pactos postelectorales cerrarían para gobernar una ciudad de la que los cuatro se declaran «enamorados».
Las primarias de Junts en Barcelona: nombres, calendario y rivalidad entre ‘familias’
Martí Galbis: «Va a estar muy disputado»
Jefe de filas de Junts en el Ayuntamiento, Martí Galbis saca a relucir su «experiencia de gestión, gobierno y oposición» en cuanto se le pregunta qué virtudes le distinguen de sus contrincantes, con los que vaticina unas primarias ajustadas. «Va a estar muy disputado», augura.
Además de la vivienda y la seguridad, ámbito que ha centrado su oposición al alcalde Jaume Collboni, Martí Galbis ve urgente bajar impuestos como el IBI, aunque advierte contra los cantos de sirena sobre rebajas fiscales y se reafirma en la necesidad de no caer en «demagogias».
El histórico ‘número 2’ de Trias, quien le ungió como su sucesor, se reivindica heredero de la «forma de hacer y ser» de Convergència y echa en falta más «consensos» en la ciudad. Eso sí, rechaza pactos con las fuerzas de «extrema derecha y extrema izquierda» para llegar a la alcaldía.

Calvo: «No soy la candidata de nadie»
Diputada en el Congreso, Calvo afronta las primarias como una oportunidad para hacer política en Barcelona con el aval de la portavoz en Madrid, Miriam Nogueras. Asegura que no ha hablado sobre ello con el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. «No soy la candidata de nadie. Quiero ser la candidata de todos», advierte.
Se define como la candidata «más transversal» y como alguien que, tanto en su trayectoria profesional (ha sido periodista, consultora y empresaria) como política, va hasta el final con las causas que defiende. Así lo hizo, destaca, con la Ley ELA o la bonificación de las cuotas al 90 % de los monitores del deporte base.
Calvo promete batallar para que Barcelona mantenga su «alma» y deje de ser una ciudad «contra las cuerdas», incapaz de ofrecer vivienda asequible a una población que no hace más que aumentar. Quiere hacerlo desde una candidatura de «unidad» en la que está abierta a incorporar a sus contrincantes.

Freixa: «También soy muy de Xavier Trias»
«Yo también soy muy de Xavier Trias», reivindica Freixa, diputada en el Parlament y secretaria primera de la Mesa que, como Martí Galbis, empezó sus andaduras políticas en la JNC, las juventudes de Convergència. Un partido que, recuerda, también fue el que lideró el ‘procés’ con Artur Mas a la cabeza. Si ella es alcaldesa, Barcelona tendrá al frente una líder «independentista».
En el ámbito de la vivienda, se declara admiradora del alcalde de Sant Cugat, Josep Maria Vallès, defensor de elevar los años de empadronamiento para acceder a una vivienda de protección oficial. Es partidaria de poner esta medida sobre la mesa aunque eso, reconoce, les granjee críticas de las izquierdas.
Abogada de profesión, Freixa quiere lanzar una campaña para reivindicar Barcelona como «capital de Cataluña» y hacerla una ciudad más «amable» y «familiar» para sus vecinos: tanto para los mayores como para los jóvenes y su «derecho a quedarse» en la ciudad donde han crecido.

Cuevillas: «Soy el favorito de la militancia»
El exabogado de Carles Puigdemont quiere que la ciudad deje de ser un «parque temático» con políticas que minan su identidad y cuestiona la apuesta por grandes proyectos como la Copa América o el Tour de Francia, que «cuestan una millonada y dejan muy poco beneficio».
Cuevillas considera que los socialistas han buscado convertir Barcelona en una «capital de provincias». Frente a ello, erige a la capital catalana como una «tierra de acogida» donde, sin embargo, mantiene que urge poner «orden».
No duda en proclamarse el «favorito de la militancia» y es quien más se moja sobre pactos: si depende de él, no habrá ‘sociovergencia’ en Barcelona. «El PSC es el del 155», zanja el también exdiputado, que se confiesa poco amigo de la intervención del Estado en el mercado y un animalista convencido, sensibilidad que comparte con al menos tres de sus rivales: Cuevillas, Martí y Calvo fundaron la sectorial de bienestar animal de Junts.










