Ares Biescas |
Barcelona (EFE).- El goteo de expedientes de regulación de empleo anunciados en los últimos meses en Cataluña, que los expertos asocian en muchos casos a procesos de automatización y cambios de modelo productivo, ha disparado el número de afectados por los eres, que llegan a 1.874 empleados en el primer trimestre, un 53 % más que el año pasado.
En concreto, según los datos del Observatori de Treball de la Generalitat, los ERE han crecido un 34 % interanual en el primer trimestre de 2026, con 71 expedientes, y las personas afectadas son 1.874, un 53 % más.
Es el tercer trimestre con más ERE desde 2022 y el peor inicio de año desde 2021, cuando aún se notaban los efectos de la pandemia, pero la serie trimestral es muy irregular y en el cómputo anual las extinciones se mantienen entre 206 y 240 expedientes desde 2022.
La directora de Análisis Económico de la Cambra de Comercio de Barcelona, Carme Poveda, asegura en declaraciones a EFE que en términos agregados «las cifras no son preocupantes» en un momento de buena salud del mercado laboral, con un récord de afiliación y 87.500 nuevos ocupados en 2025.

La profesora de Economía de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) Ester Oliveras coincide en mostrarse cauta antes de sacar conclusiones y afirma que faltaría esperar hasta finales de año para constatar si el aumento de eres responde a una tendencia.
De momento, los datos de mayo, publicados esta semana, apuntan en esa dirección irregular: el mes se saldó con 12 eres de extinción y 439 personas afectadas, frente a los 24 expedientes y 1.103 afectados de abril.
El propio conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, auguró en mayo que habrá más expedientes de regulación de empleo ante los procesos de «transformación» que está experimentando el mercado laboral.
El sector servicios concentra la mayoría de los ERE
Por sectores, los servicios concentraron el 69,2 % de los ERE de extinción entre enero y mayo, seguidos de la industria (25,2 %), según el Departamento de Empresa y Treball.
Poveda, que dirige la Memoria Económica de las Cámaras de Comercio de Cataluña, asegura que es un buen momento para la industria catalana, cuyo valor añadido bruto en 2025 aumentó un 1,5 % y se situó «muy por encima de los niveles prepandemia».
En cambio, el impacto de los ERE en el sector servicios sucede en un momento de cambio por la irrupción de la inteligencia artificial: «Vemos que la automatización y la IA les hace replantear sus organizaciones», asegura la economista.

La inteligencia artificial fue una de las razones que citó la consultora tecnológica Capgemini en abril para despedir a 710 personas de su plantilla en España, unas 100 en Cataluña, mientras que compañías como Nestlé, Majorel o la consultora Inetum mencionaron la «automatización de procesos» entre las causas de los despidos.
Tanto Poveda como Oliveras subrayan que por ahora el impacto de la IA no se observa de una forma directa en una destrucción masiva de empleos, sino en una menor contratación de algunos perfiles en gestión de información, secretarías o contabilidad, para en su lugar invertir esos recursos en herramientas de inteligencia artificial.
Cambios en el modelo productivo
El secretario de Acción Sindical de CCOO, Enrique Rodríguez, ve una amalgama de causas tras los últimos expedientes de regulación de empleo, como la IA y argumentos económicos, pero sobre todo observa cambios en el modelo productivo, con empresas industriales o de la automoción que dejan de producir en Cataluña.
Los datos del Observatori muestran que, aunque por número de expedientes predominan las causas económicas, al contar trabajadores afectados la causa productiva concentra el 51,9 % de las extinciones autorizadas entre enero y mayo, por delante de las económicas (32,9 %).
Como ejemplo, el representante sindical cita el caso de la empresa de piezas de automoción Ficosa, donde él trabaja, que aplicó un ERE a 105 personas de su planta de Viladecavalls (Barcelona) alegando razones productivas, una decisión que, subraya, llegó pese a que el grupo elevó su facturación un 5 % en 2025, hasta los 1.397 millones de euros.
En el caso de la multinacional japonesa Nissan, el ERE afecta a 195 personas de los tres centros que tiene en Cataluña, como parte del plan de reestructuración global ‘Re:Nissan’, anunciado en mayo de 2025, con el que la compañía prevé eliminar 20.000 empleos a nivel global.
En el expediente, Nissan argumentó causas económicas, productivas y organizativas.

Tras las estadísticas
Más allá de los estadísticas, Rodríguez subraya que «cualquier expediente de regulación preocupa porque hay una persona detrás que se está quedando sin empleo».
Este mensaje lo trasladaron al Parlamento catalán esta semana los trabajadores de Serra Soldadura, afectados por el cierre de esta empresa de soldadura para el automóvil nacida en 1934 en la Zona Franca de Barcelona, y que se ha saldado con la pérdida de empleo de unas 180 de las 190 personas de la plantilla.
Tras la decisión de su matriz vasca, Aernnova, de llevar a cabo un concurso voluntario de acreedores para Serra Soldadura, los trabajadores, que en muchos casos superan los 50 años, pidieron a los grupos políticos salvar ‘in extremis’ a la empresa.
«Tenemos que hacer piña entre todos… la cantidad de gente que está en la cama, con miedo, con ansiedad. Aernnova se está cargando a familias enteras», afirmó emocionado su delegado sindical, Sebastián Zamora. EFE










