Barcelona (EFE).- Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre de 58 años, que ya ha ingresado en prisión, acusado de provocar de forma intencionada el pasado 6 de julio un incendio en Carme, en la comarca barcelonesa del Anoia, que afectó a más de 450 hectáreas, confinó a 33.000 vecinos y dañó algunas viviendas.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el presunto pirómano ha ingresado ya en prisión provisional, comunicada y sin fianza por un delito de incendio forestal agravado.
🔥 Detenim amb @mossos un home per causar un incendi forestal a l'Anoia i el relacionem amb dos focs més.
— Agents Rurals (@agentsruralscat) July 30, 2026
L'incendi de Carme va afectar 450 hectàrees de zona forestal, empreses i cases. @agentsruralscat determina que va ser provocat i @mossos n'identifiquem l'autor. pic.twitter.com/Pf7vMFfE19
Sin antecedentes
El hombre, que no tenía antecedentes, fue detenido el pasado lunes, 27 de julio, después de que una investigación conjunta entre los Mossos y los Agentes Rurales ha podido indentificarle como la persona que provocó este incendio, así como otros dos más en la misma zona: uno el 29 de junio pasado y otro en julio de 2024.
El incendio del pasado 6 de julio, que fue estabilizado al día siguiente, se originó en el arcén de la BV-2131, en Carme, donde se localizaron los restos medio quemados de unos fragmentos de cartón y un paquete de latas de cerveza, lo que llevó a los investigadores a la hipótesis de que había sido provocado de forma intencionada.
Gracias a la declaración de varios testigos que pasaron por la zona antes de iniciarse el fuego y de las imágenes de las cámaras de seguridad, que permitieron determinar los vehículos que estuvieron en la zona, los Mossos pudieron identificar al sospechoso, que fue detenido el pasado lunes y que al día siguiente ingresó en prisión preventiva por orden judicial.

Este incendio del 6 de julio, originado durante la segunda ola de calor del verano, cuando Cataluña afrontó varios fuegos simultáneos, obligó a los Bomberos a activar un amplio despliegue de medios y a Protección Civil a ordenar el confinamiento, hasta la mañana siguiente, de unas 33.000 personas en los municipios de Carme, La Pobla de Claramunt, Castellolí, Capellades, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y la zona sur de Igualada.
Además, también se tuvo que desalojar preventivamente a los vecinos de la urbanización de Les Garrigues, en la Pobla de Claramunt (Barcelona).
Simultaneidad de incendios
Debido a la simultaneidad de incendios que afrontaba Cataluña en la segunda ola de calor de verano, en las labores de extinción del incendio de Anoia se tuvo que activar también la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de los Bomberos, las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) y los cuerpos de seguridad y emergencias médicas.
De hecho, la consellera de Interior, Núria Parlon, admitió que durante la madrugada del 6 al 7 de julio temieron que el fuego saltara la C-15 hacia Montserrat, lo que finalmente se pudo evitar, ya que el fuego habría tenido un potencial de hasta 4.000 hectáreas.
El fuego afectó a más de 450 hectáreas forestales y agrícolas, además de empresas y viviendas.
Tras hallar el cartón medio quemado y las latas de cerveza junto al punto de inicio del incendio, los Mossos y los Agentes Rurales comprobaron que en los últimos dos años había habido otros fuegos en las misma zona, todos ellos presuntamente provocados o con causa desconocida, por lo que sospecharon de que podrían ser obra de un pirómano. EFE








