Barcelona (EFE).- El padre del bebé de seis semanas maltratado en Barcelona ha dicho este jueves ante el juez que lo investiga «no ser consciente» de haber hecho daño a su hijo y que tampoco cree que lo hiciera la madre, y ha apuntado a una posible «negligencia» de él o de ella para explicar unas lesiones «involuntarias».
El hombre ha prestado declaración hoy a petición propia ante la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de Barcelona que investiga a los padres del bebé por malos tratos y agresión sexual, los cuales ingresaron en prisión provisional tras su detención el pasado mes de marzo.
La madre, enfermera del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, quedó posteriormente en libertad con cargos y medidas cautelares, mientras que el padre sigue en prisión preventiva, y ambos negaron en anteriores declaraciones ante el juez haber maltratado a su hijo.
Niega lesiones voluntarias y apunta a una negligencia
Durante su declaración, que ha durado unas dos horas y en la que ha respondido a todas las partes, ha negado haber maltratado de forma «voluntaria» al bebé, y ha sugerido una posible «negligencia», como apretarlo muy fuerte o tras admitir que en una ocasión lo zarandeó, según han explicado fuentes jurídicas y judiciales.
El bebé, que ingresó en la UCI del Hospital Vall d’Hebron el pasado 16 de marzo, presentaba graves lesiones en el fémur, en las costillas, anales y cerebrales, y en estos momentos vive con una familia de acogida bajo tutela de la Generalitat.
A preguntas de su abogada sobre si era capaz de hacer daño a su hijo, si lo había hecho alguna vez o si era una persona violenta, ha contestado con un ‘no’ a todas ellas y que «no era consciente de haberlo hecho», por lo que entonces buscó una explicación a las lesiones que tenía el bebé y que no fueron causadas de «forma voluntaria»: Que había sido una negligencia de él o de ella.
No soy «consciente, no creo haber hecho nada. Si lo he hecho ha sido por una imprudencia», ha insistido.
En este sentido, ha argumentado sobre las costillas rotas del bebé que, quizás, lo había «arrullado» y «apretado» con fuerza, al tiempo que ha admitido que en una ocasión lo zarandeó.

No arroja luz sobre las lesiones más graves
Sin embargo, el padre del bebé no ha arrojado luz en su declaración sobre las dos lesiones más graves que tenía el niño: las anales y en el fémur, y ha agregado que «no se las explica».
Respecto a las primeras lesiones, ha insistido en que él y la madre creyeron que se debía a las heces, algo que han descartado por completo todos los médicos que han declarado ante el juez durante la investigación de este caso.
Al respecto, ha afirmado que cuando llevaban al bebé a los pediatras estos no les daban ninguna explicación.
En cuanto al fémur, ha explicado que el bebé, cuya cuna estaba en la habitación de matrimonio, comenzó una noche a llorar, por lo que la madre se dirigió a la cocina a preparar una toma de leche mientras que él cogía al pequeño y lo arrullaba, cuando vio que «se le salió una pierna, se la coloqué y se le volvió a salir».
Entonces, ha proseguido, llamó a la madre y le pregunto si era «normal» lo que pasaba, a lo que ella respondió que no, por lo que acudieron al hospital. EFE










