Vista de la fachada principal del Parlamento de Cataluña, en una imagen de archivo. EFE/ Andreu Dalmau.

Una alto cargo del Parlament presenta denuncia por «acoso» laboral tras su cese fulminante

Enlace copiado

Barcelona (EFE).- La hasta ahora directora de gobierno interior del Parlamento de Cataluña, Anna Torné, ha presentado un escrito de denuncia ante la Mesa de la cámara catalana, por «acoso» laboral sufrido en los últimos meses, hasta su cese fulminante, que le fue comunicado ayer jueves pese a estar ella de baja médica.

En su denuncia, a la que ha tenido acceso EFE, Torné solicita la activación del protocolo para la prevención, detección, abordaje y resolución de situaciones de acoso psicológico en la administración parlamentaria al sentirse víctima de un «cuestionamiento constante, desautorización, limitación y apartamiento» de sus funciones, así como de un trato «humillante y despectivo» por parte de la actual secretaria general del Parlament, Clara Marsan.

Banner WhatsApp

Torné, una funcionaria de carrera que trabajó en los departamentos de recursos humanos de la Universitat Politècnica de Catalunya y la Universitat Pompeu Fabra, ganó por concurso la plaza de jefa del departamento de recursos humanos del Parlament en abril de 2022, en pleno conflicto interno por las polémicas primas de jubilación para funcionarios de la cámara catalana, posteriormente eliminadas.

El pasado mes de mayo, Torné ganó el proceso de selección para cubrir el cargo de dirección de gobierno interior del Parlament -una responsabilidad de máxima importancia para la plantilla de la cámara catalana, ya que le corresponde la gestión y el control en materia de personal-, un puesto que llevaba cuatro años vacante y al que también optaba Ferran Domínguez, que había sido su último titular.

La elección de Torné no estuvo exenta de tensiones y, apenas dos semanas después, la Mesa del Parlament relevó de manera fulminante al entonces secretario general de la cámara, Albert Capelleras, que según las fuentes consultadas jugó un papel relevante en ese proceso de selección y que fue reemplazado precisamente por Clara Marsan.

El presidente del Parlament, Josep Rull (d), conversa con quienes fueron secretario general de la cámara catalana, Albert Capelleras (c), y letrado mayor, Miquel Palomares (i), hasta que fueron cesados el pasado mayo. EFE/ Quique García

Acoso psicológico «progresivo»

En la primera reunión que mantuvo con la nueva secretaria general, Torné ya percibió un «trato despectivo» por parte de Marsan, por lo que trasladó su «preocupación» al presidente del Parlament, Josep Rull.

Según Torné, el «acoso psicológico» se fue agravando «progresivamente»: no podía mantener reuniones con Marsan, no obtenía respuesta a temas de gestión, no la convocaban a reuniones de su área, era «desautorizada» y veía alterado el calendario en procesos de selección, entre otras maniobras para apartarla.

Incluso denuncia que, en el momento en que se jugaba la plaza de directora de gobierno interior, alguien hizo circular «rumores sobre una supuesta relación personal» entre ella y el entonces secretario general, Albert Capelleras, comentarios que afectaron a su «dignidad personal y profesional», por lo que pide que sean investigados.

Ya antes del verano, Torné puso en conocimiento de los órganos internos del Parlament cuál era la situación que estaba sufriendo, hasta que el 21 de septiembre el médico que concedió la baja por motivos de salud.

La Mesa acordó ayer el cese de Torné

El cese de Torné, a propuesta de Marsan, se materializó ayer jueves de manera atípica, en una reunión de la Mesa convocada para admitir a trámite resoluciones del debate de política general, han indicado a EFE fuentes conocedoras de la decisión.

En su escrito, Torné explica que ayer jueves, mientras estaba preparando esta denuncia junto a su abogado, recibió la notificación electrónica su cese: «Me encuentro actualmente en situación de baja médica y, pese a la trascendencia de esta decisión, no he recibido ninguna comunicación personal ni llamada para informarme».

Subraya que nadie le dio la «oportunidad» de exponer su versión ni sus consideraciones antes de que Clara Marsan presentara ante la Mesa el informe para justificar su destitución.

El informe contiene «reproches» hacia Torné como «la resistencia a la revisión de los procesos establecidos, la falta de rendición de cuentas o la insuficiente comunicación de las iniciativas», aspectos en los que, precisamente, la denunciante alega que había visto «bloqueada, limitada o apartada» su actuación profesional. EFE