Peralada (Girona) (EFE).- La historia que envuelve Peralada (Girona), con su castillo, sus jardines y su vino, ha inspirado el nuevo libro de Martí Gironell, ‘Malaveïna’, que parte de una profunda documentación para hilvanar un relato que confronta poder y naturaleza.
‘Malaveïna’ es el nombre de una de las elaboraciones vinícolas destacadas del sello Perelada, pero también desde ahora el de la curandera que da título a esta novela.
Gironell publica este miércoles este libro, escrito en catalán y editado por Columna, del que explica que le ha llevado a un doble proceso de documentación y que acaba de presentar en el mismo escenario de la acción.

Tradición oral y documentación académica
Parte de esa documentación «fue sobre estas curanderas a través de gente que conoces con los años y que me han explicado muchos de los remedios que aparecen en estas páginas y que forman parte de un legado oral», detalla el autor.
La otra, «mucho más académica», vino de la mano de dos personas que han sido responsables del museo y la biblioteca y archivo del Castillo de Peralada, el fallecido Jaume Barrachina, e Inés Padrosa, respectivamente.
Gracias a la primera de estas investigaciones supo que las curanderas no dejaron nunca de transmitir sus conocimientos, «pese a que lo que no estaba en los libros era cosa del demonio en aquella época», o que cuando acababan su trabajo en el mundo civilizado regresaban a la naturaleza.
Combinar esas historias con la de los condes de Peralada y su sueño de convertir el castillo y sus jardines en un referente cultural ha sido para Martí Gironell «muy chulo, porque confronta aquel poder con la magia de los bosques».
Gironell subraya que, en aquella segunda mitad del siglo XIX, aquel mundo «aún era muy virgen e intacto y mantenía cierto secretismo».

La documentación en la novela histórica
El escritor, con un amplio bagaje en novela histórica, sostiene que la documentación en este género «te aporta verosimilitud, porque los hechos quizá no pasaron, pero pudieron pasar».
«Lo que haces es jugar en una ficción con esos elementos, estirar de un hilo de una historia que habla de una curandera, pero no puedes basarte solo en lo que ha trascendido históricamente», señala.
Para resumir todo este planteamiento, Martí Gironell cita a Umberto Eco y su visión de la ficción como mejor arma para entender la realidad.
«Aunque venga del periodismo, siempre he creído en ello», bromea Gironell, quien señala que, en ‘Malaveïna’, existe también «una voluntad de recuperar el paisaje», por lo que aparecen numerosos nombres de plantas ya prácticamente desaparecidas.

Capítulos dedicados al vino
De los capítulos que tienen que ver con el vino, indica, acompañado por el enólogo de Peralada, Delfí Sanahuja, que conectan «con una manera ancestral y tradicional» de elaborar los caldos, que también se ha perdido.
Y los jardines, según el autor, son también «un personaje que va creciendo en el relato, porque son un lugar con entidad y vida propia».
Un amor entre la hija de unos masoveros y el noble que impulsó la reforma del Castillo de Peralada, Antoni de Rocabertí, que engendran una hija que cría Malaveïna, son los elementos que completan la trama de la nueva novela de Gironell. EFE










