Barcelona (EFE).- La comisión de Economía del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado, con carácter provisional, modificar las ordenanzas fiscales para subir el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) entre un 50 y un 150 % a las viviendas de uso turístico a partir del 1 de enero de 2027.
La propuesta del gobierno municipal socialista se ha aprobado con los votos a favor de PSC, BComú y ERC; la abstención de Junts, y el voto en contra de PP y Vox en una sesión extraordinaria de la comisión, convocada con carácter de urgencia.
Esta modificación se llevará a un plenario extraordinario para su aprobación inicial la próxima semana, y al pleno ordinario de diciembre para su aprobación definitiva.
Si prospera, el recargo en el IBI devengaría por primera vez el 31 de diciembre de 2027 y se liquidaría anualmente.

«Desincentivar» la actividad de pisos destinados a turistas
El teniente de alcalde de Economía y Hacienda, Jordi Valls, que ha defendido la iniciativa, ha señalado que la medida tiene una «voluntad transitoria» hasta que en 2028 se eliminen en la ciudad todas las licencias de viviendas de uso turístico, 10.627 en la actualidad, para «endurecer y desincentivar» esta actividad.
Establecer este recargo en el IBI es una posibilidad que da el decreto ley 26/2026 de Vivienda del Gobierno a los municipios declarados como zona de mercado residencial tensionado, como el de Barcelona.
En la ciudad de Barcelona, los propietarios, en general, pagan en concepto de IBI el 1,1882% del valor catastral de sus viviendas.
La modificación aprobada provisionalmente supone aplicar un recargo de hasta el 50 % en este impuesto para el titular de una Vivienda de Uso Turístico (HUT); hasta el 100 % cuando el titular disponga de dos o tres, y hasta el 150 % cuando el titular sea propietario de cuatro o más viviendas con esta licencia municipal.
Valls ha explicado que en Barcelona hay 3.274 titulares de una única licencia de vivienda turística, aproximadamente un 30 % del total de HUT.
Otras 1.276 licencias -un 10 %-, se las reparten titulares que tienen dos o tres, mientras que 6.077 – el 60 %- tienen un titular con cuatro o más, lo que supone que se tiende a la concentración.
El teniente de alcalde ha puesto énfasis en que «una vivienda es un hogar» y ha considerado «curioso» que una actividad económica que se desarrolla en un piso -como es la de alojamiento turístico- «se quiera relacionar con el ayuntamiento como si fuera residencial».

Junts se abstiene por falta de seguridad jurídica
En el debate, el portavoz del grupo de Junts, Arnau Vives, ha justificado la abstención de su grupo en que el gobierno municipal socialista no la ha negociado y en que «a la medida le falta seguridad jurídica y eficacia» porque no resuelve el problema del acceso a la vivienda.
El portavoz de los comunes, Marc Serra, ha aprovechado la argumentación en apoyo de la aprobación del expediente para señalar que el problema en Barcelona es «la especulación» con la vivienda.
Serra ha reiterado que consideran necesario que se aplique un IBI progresivo y ha anunciado que presentarán alegaciones a la modificación para que se apliquen nuevos varemos de IBI a los pisos que estén vacíos.
La portavoz del grupo de Esquerra, Rosa Suriñac, que ha expresado su apoyo a la medida, también ha vuelto a insistir en que quieren que se ponga la mirada en los pisos vacíos y se empiece a hacer un registro.
Víctor Martí (PP) y Gonzalo de Oro (Vox) han coincidido en calificar de «populismo» subir el IBI a los pisos turísticos y han expresado su oposición a esta modificación.
«No es una actualización, es una estocada fiscal», ha considerado el edil popular, mientras que el presidente del grupo de Vox ha sostenido que destapa «la improvisación, el afán recaudatorio, el cinismo político y el populismo» del gobierno del alcalde Jaume Collboni. EFE









