Barcelona, (EFE).- Govern y ERC han llegado a acuerdo para destinar un total de 527 millones a la Agència Tributària de Catalunya (ATC) a través del contrato programa que se firmará para este organismo para el período 2026-2029.
Según ha avanzado este lunes el diario La Vanguardia y han confirmado a EFE fuentes conocedoras del acuerdo, el Govern destinará 21 millones adicionales este año a la ATC.
En el proyecto de presupuestos original del Govern, que el ejecutivo catalán acabó retirando para volver a negociar las cuentas con ERC, la ATC contaba con una partida de 121,8 millones de euros.
El acuerdo alcanzado por ambas partes, que se produce en el marco del desbloqueo de los presupuestos de la Generalitat para 2026, contempla este volumen de 527 millones de gasto total a cargo de la ATC hasta el año 2029, de los cuales un total de 481,2 millones serán transferidos por el departamento de Economía de la Generalitat.
Con estos más de 500 millones de euros, se financiará la ampliación de plantilla de la ATC, el mayor peso de la ATC en las campaña de la renta y también los proyectos de transformación tecnológica de la ATC.
Tres fases para asumir el IRPF, pero sin fijar fechas
El contrato programa acordado entre el Govern y ERC contempla una un escenario gradual de asunción de competencias en materia de IRPF, y menciona tres fases, en las cuales la ATC iría aumentando su autonomía paulatinamente.

No obstante, no se ponen fechas para cada fase, ya que a cada una de ellas se llegará a medida que se aprueben las pertinentes modificaciones legislativas.
La primera es una etapa de colaboración, en la que la ATC desarrollaría funciones de información y asistencia a la ciudadanía, en particular en las campañas de la renta, de forma que al inicio estas funciones se ejercerían en colaboración con la AEAT (Agencia Estatal de Administración Tributaria), y luego se irían asumiendo paulatinamente hasta llegar a adoptarlas plenamente.
Contratación de personal para la campaña de la renta
La ATC ya colabora en los últimos con la AEAT en la campaña de la renta, y en los últimos años ha contratado a personal de forma temporal para aumentar su implicación en la campaña de la renta.
En una segunda fase, la ATC tendría capacidad para dictar actos administrativos y ejercer funciones de gestión, inspección y recaudación en ámbitos delimitados.
Esto incluiría, por ejemplo, la definición de los planes de control tributario y la realización de actuaciones mediante los correspondientes procedimientos de gestión tributaria, como los de verificación de datos, comprobación limitada e inspección, así como el de revisión y el ejercicio de la potestad sancionadora derivada de los procedimientos vinculados a las competencias adquiridas.
Finalmente, en una tercera etapa, la ATC asumiría la gestión integral del IRPF, lo que implica el ejercicio de todas las funciones tributarias relacionadas con la gestión del impuesto para los contribuyentes residentes en Cataluña (gestión, inspección, recaudación, revisión y potestad sancionadora), con independencia de los rendimientos por los que tributan.
El contrato programa, una hoja de ruta para la ATC
El nuevo contrato de programa que se firmará será una especie de hoja de ruta para transformar la ATC en una nueva hacienda catalana y para dotarla de las herramientas necesarias para afrontar futuros retos.
Este documento, por una parte, garantizará la aplicación correcta, equitativa y eficiente de la operativa ordinaria de los tributos, orientada a mejorar la atención a la ciudadanía y a prevenir y reducir el fraude fiscal.
Por otra parte, el documento contempla que se modernizará la agencia en distintos ámbitos para que pueda asumir con solvencia nuevas competencias, entre ellas la recaudación de tributos de gran alcance, como el IRPF.

Para ello, el contrato programa prevé una profunda transformación tecnológica y organizativa de la ATC estructurada en cinco grandes ejes: gobernanza, organización y personal, procesos, datos y tecnología.
En el ámbito de la gobernanza, se establecerá una estructura transversal y se creará una Oficina Técnica de Gobernanza, encargada de coordinar y supervisar el conjunto de transformaciones y gestionar el cambio organizativo.
En cuanto a la organización y el personal, el plan contempla una nueva estructura basada en tres direcciones generales, así como el incremento, consolidación y especialización de la plantilla de los cuerpos tributarios.
Digitalización de la ATC
Asimismo, se prevé una digitalización completa de la ATC y el uso de automatización de tareas y, en materia de datos, se creará una unidad especializada para reforzar la calidad, fiabilidad, trazabilidad y capacidad analítica de la información.
En materia tecnológica, se apostará por una plataforma tecnológica integral, modular y escalable, con la tecnología SAP como núcleo central de gestión.










