Barcelona (EFE).- Junts ha decidido suspender todas sus relaciones con Sumar hasta que «se disculpe» después de que la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, haya tachado al partido que lidera Carles Puigdemont de «racista y clasista».
Así lo han anunciado fuentes de la dirección de Junts, que avisan de que, si los de Yolanda Díaz no rectifican, no les cogerán el teléfono ni se sentarán a negociar con ellos sobre ningún asunto.
«Si quieren aprobar algo en el Congreso, que vayan a buscar al PP», añaden las mismas fuentes. La congelación de las relaciones no se extiende a Comuns, si bien desde Junts recalcan que, con esta formación, tampoco hay relación ni conversaciones en el Parlament.
La polémica se ha originado a raíz de una entrevista de Díaz en Onda Cero, en la que el periodista Carlos Alsina ha recordado a la vicepresidenta que en otras ocasiones ha asegurado que Junts es un proyecto «racista y clasista», a lo que ella ha respondido que lo ha sido «siempre».

Para Junts, la posición de Díaz se enmarca en la competición electoral entre Sumar y Podemos, que ha acusado reiteradamente a Junts de «racista» por su proposición de ley para delegar las competencias de inmigración a la Generalitat de Cataluña.
En el partido de Carles Puigdemont aseguran estar «hartos» y sostienen que estas acusaciones no tienen ningún fundamento teniendo en cuenta la trayectoria de sus dirigentes, algunos de los cuales aún están «en el exilio».
«Si se disculpan, veremos si es sincero o es interesado», apuntan fuentes de la dirección de Junts.
Los efectos de la decisión
La suspensión de las relaciones implica que Junts no negociará con Sumar ninguna de sus iniciativas, como tampoco lo hace con el PSOE desde que rompió con los socialistas por su «incumplimiento» de los pactos de investidura.
Antes de este choque, Junts ya había anunciado su voto en contra al decreto de prórroga de los alquileres a inquilinos vulnerables, una medida que Sumar se ha propuesto defender para evitar que la mayoría del Congreso la tumbe.
Con este objetivo, Sumar había anunciado una ronda con los grupos reticentes a la prórroga, si bien fuentes de Junts matizan que, en su caso, no se ha llegado a abrir ninguna negociación.

El choque llega al Parlament
Antes de que Junts oficializara esta posición, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont había criticado las palabras de Díaz: «La próxima vez, que pida al PP los votos para ser vicepresidenta y quizás vivirá mejor».
«En todo caso, que vaya bien», ha zanjado, usando la expresión catalana ‘Bon vent’.
La tensión entre ambas fuerzas se ha trasladado este jueves al pleno del Parlament, cuando el diputado de Junts Joan Canadell ha recordado que Díaz fue a visitar a Puigdemont a Waterloo en septiembre de 2023.
«No sé si ese día consideraba que fuera racista», ha ironizado.
Desde la tribuna, el diputado de Comuns Lluís Mijoler le ha reprochado estar mezclando asuntos: «No sé qué tiene que ver que usted sea o no racista con que la vicepresidenta se reúna o no con el presidente Puigdemont».









