Ocho de los 41 concejales de Barcelona han abandonado antes de fin de mandato

Barcelona (EFE).- Ocho de los 41 concejales del Ayuntamiento de Barcelona han dejado el cargo antes del fin del mandato, un 20% de la corporación municipal, entre ellos ediles destacados como Joaquim Forn -inhabilitado- y Elsa Artadi (JxCat), Manuel Valls y Luz Guilarte (Ciutadans pel Canvi-Ciudadanos) o Joan Subirats -ahora ministro- (Barcelona en Comú).

A poco más de 7 meses del conocido como el «pleno de la lágrima», en el que los concejales del Ayuntamiento de Barcelona se despedirán, todos los grupos municipales han sufrido bajasen sus filas, excepto el PP, aunque su cabeza de lista Josep Bou ya ha anunciado que dejará el escaño en cuanto se conozca quién le relevará como cabeza de lista, con lo que se elevarán a nueve las bajas del mandato.

Esta legislatura municipal, marcada por la epidemia de covid, ha resultado especialmente dura para los cabezas de lista y los números dos de las listas de Junts x Catalunya y Barcelona pel Canvi-Ciudadanos, que no solo se han ido del ayuntamiento de la capital catalana, sino también de la política española.

El primero en dejar el Consejo Municipal de Barcelona fue el cabeza de lista de JxCat, Joaquim Forn, exconseller de Interior, que estaba encarcelado por el Procés y solo pudo asistir al pleno de investidura en junio de 2019 porque después fue inhabilitado.

La última en abandonar la corporación municipal, la semana pasada, fue Luz Guilarte, número dos de la candidatura de Barcelona pel Canvi-Ciudadanos, que con 6 concejales ha visto en los últimos 13 meses como se marchaban la mitad de sus ediles sin acabar el mandato.

La renuncia de Guilarte, que era la presidenta del grupo de Ciudadanos y próxima alcaldable de la formación, ha sido el resultado de la escisión de la coalición electoral, que también ha sufrido la precipitada jubilación de Celestino Corbacho en setiembre pasado, que comportó la entrada en el grupo de la concejala Noemí Martín.

El portavoz municipal de Ciudadanos Paco Sierra y la nueva concejala destituyeron del cargo de presidenta a Luz Guilarte, que era también la candidata de Cs a la alcaldía de Barcelona para 2023.

Aunque el partido abrió expediente de expulsión a Sierra, fue Guilarte quien decidió dejar el ayuntamiento y la política profesional.

El pleno aceptó su renuncia en su sesión del pasado viernes sin que ella acudiese a despedirse y sólo con el anuncio de la alcaldesa Ada Colau, que comunicó la aceptación.

Tampoco acudió a despedirse del consejo municipal el número 1 de esta lista, el exprimer ministro de Francia Manuel Valls, que era el presidente del grupo de Barcelona pel Canvi, cuando en setiembre de 2021 se convocó un pleno extraordinario para aceptar su renuncia, aunque en ese caso si hubo intervenciones por parte de representantes de todos los grupos municipales.

Tras su marcha para regresar a la política francesa, el grupo de BCNxCanvi, con dos concejales, cambió de nombre y paso a llamarse Valents, partido que lidera ahora Eva Parera, su presidenta.

Otra concejala que por sorpresa abandonó la política y no acudió al pleno en que se aceptaba su renuncia fue Elsa Artadi, presidenta del grupo y candidata a la alcaldía de Junts para las próximas municipales, que se retiró totalmente de la política activa por motivos personales a primeros de mayo de este año 2022.

Los grupos de la coalición de gobierno, el de Barcelona en Comú y el socialista también han tenido bajas en este mandato.

Por los comunes se despidió el teniente de alcalde Joan Subirats por jubilación en julio de 2021, aunque cinco meses después volvió a la política institucional para ser ministro de Universidadess.

En el caso del PSC, la única baja ha sido la de la concejala del PSC Marga Marí-Klose, que dejó el cargo por motivos de salud en junio de 2020, al principio de la pandemia.

El mayor grupo de la oposición y vencedor de las elecciones de 2019 en número de votos, el de ERC, también ha visto marcharse a uno de sus 10 electos, la arquitecta Maria Buhigas que dejó de ser concejala y se apartó de la política para dedicarse a un proyecto urbanístico europeo en septiembre de 2020.

El único grupo que continua intacto es el Popular, aunque es seguro que uno de sus dos miembros, su presidente Josep Bou, no llegará al final del mandato porque éste, que fue el número 1 de la candidatura del PP en 2019, ha renunciado a volver a serlo en 2023 y ha anunciado que dejará el consistorio para atender a sus empresas tan pronto como el Partido Popular elija a su próximo alcaldable.

En el Ayuntamiento nadie asegura que vaya a ser el último concejal que se despida del consejo municipal antes de terminar el mandato dentro de poco más de siete meses.