Tras dos años de la pandemia, Latinoamérica vuelve a celebrar el Día de Muertos

La Paz / Ciudad de México / Lima / Guatemala / Puerto Príncipe (EFE).- Las familias de América Latina vuelven a celebrar en los cementerios el Día de Muertos después de dos años de restricciones debido a la pandemia de la covid-19.

Panes, rezos y música para recibir a las almas de los difuntos en Bolivia

Vista de unas t’antawawas o panes antropomórficos, fruta, bebida y comida puestos en un altar para los difuntos armado en la Estación Central del teleférico hoy en La Paz (Bolivia). EFE/Stringer

Los bolivianos recibieron las almas de sus difuntos con las llamadas mesas o altares repletos de panes, dulces, bebida y comida instalados en casas particulares e incluso en algunas instituciones públicas donde también hubo rezos y música por la festividad de Todos los Santos.

La creencia señala que las almas de los difuntos llegan de visita al mediodía del 1 de noviembre y permanecen en el plano terrenal durante 24 horas.

Para recibirlas, sus familiares y amigos preparan mesas o altares con la comida y bebida favoritas de los difuntos, como el que fue armado en la Estación Central del teleférico de La Paz, con el marco musical de una «pinkillada», un son autóctono del Altiplano boliviano interpretado con pinkillos o flautas andinas y un tambor.

La vida vuelve a los cementerios mexicanos en el Día de Muertos

Devotos de la Santa Muerte se dan cita para festejarla con motivo del Día de Muertos en la Ciudad de México (México). EFE/Mario Guzmán

Las familias mexicanas volvieron a llenar de vida los cementerios este Día de Muertos, en la que mayormente se dedicaron a limpiar y preparar los panteones de sus fallecidos después de dos años de restricciones debido a la pandemia de la covid-19.

En 2020 no se permitió la visita de los familiares a los panteones, mientras que el año pasado estuvo marcado por las medidas sanitarias.

Sin embargo, este año las autoridades del panteón Xilotepec, situado en la Alcaldía de Xochimilco, en el sur de Ciudad de México, esperan que las ganas de retomar la tradición con total normalidad hagan que la afluencia de personas sea incluso mayor que antes de la pandemia.

Ríos de peruanos vuelven a festejar en el cementerio el Día de los Difuntos

Vista general del cementerio Nueva Esperanza, distrito de Villa María del Triunfo, durante la celebración del Día de Todos los Santos en Lima (Perú). EFE/ Aldair Mejía

Una cantidad incesante de personas provenientes de todas partes de Perú se abrió paso el Día de Todos los Santos, por la colorida y caótica necrópolis de la Virgen de Lourdes, considerado por muchos el segundo cementerio más grande del mundo por detrás de Wadi Al-Salam (Irak).

Después de dos años cerrado en esta jornada por la pandemia, el cementerio popularmente conocido como Nueva Esperanza recibió las visitas de familiares y amigos de los más de un millón de difuntos que descansan en sus 60 hectáreas.

El desorden del humilde camposanto, situado en el popular municipio limeño de Villa María del Triunfo, lo convierte en un laberinto gobernado por las cuestas para los turistas y curiosos que este martes se han acercado, pero no para aquellos que conocen de memoria dónde descansan sus seres queridos.

En Guatemala «ahuyentan los malos espíritus» con barriletes gigantes

Miles de personas participan en el festival de Barriletes Gigantes en el municipio de Sumpango, Sacatepéquez (Guatemala). EFE/ Esteban Biba

Unos 20.000 turistas guatemaltecos y extranjeros visitaron Sumpango, en el este de Guatemala, para observar un espectáculo de barriletes gigantes, el cual lleva más de un siglo de tradición en cada Día de Muertos.

«La tradición de los barriletes ahuyenta los malos espíritus, eso nos explicaron nuestros antepasados», contó a EFE este martes Yesenia Alquijay, de 30 años, quien desde los 6 visita el cementerio de Sumpango, un poblado maya ubicado 50 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca.

Alquijay, al igual que decenas de familias locales, inician el Día de Muertos, durante la madrugada, decorando las tumbas de sus seres queridos con flores de cempasúchil y pino.

Dicha rutina sirve de antesala al Festival de Barriletes Gigantes en Sumpango, una tradición en Guatemala que está cumpliendo 123 años este 2022.

Haití celebra su fiesta vudú de los muertos pese a la crisis y la inseguridad

Un creyente participa en una ceremonia vudú con motivo del tradicional Guédé, en el Cementerio General de Puerto Príncipe (Haití). EFE/ Johnson Sabin

Cientos de haitianos se reunieron en el primer día de la fiesta del Guédé, una celebración de la religión vudú dedicada a los muertos, pese a la crisis sin precedentes en todos los ámbitos que vive el país y el aumento exponencial de la inseguridad.

Esta celebración tiene lugar cada año el 1 y el 2 de noviembre en todo Haití y en ella, al ritmo de la música, hombres, mujeres y niños ataviados con camisetas blancas y pañuelos morados veneran a los espíritus (loas).

Uno de los escenarios de esta fiesta es el Gran Cementerio de Puerto Príncipe, una verdadera ciudad dentro de otra ciudad, con divisiones sociales de clase, animales, prostitución, iglesias…

Allí estos días del Guédé (el espíritu de la muerte) se escuchan oraciones de todo tipo, peticiones y deseos, mientras las mujeres se lavan las partes íntimas con ron macerado en guindilla.

Edición web: JuanK Ochoa