Nueva York (EFE). – El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, calificó este miércoles, en el marco de la GPU Technology Conference (GTC) 2026, a la plataforma de inteligencia artificial de código abierto OpenClaw como un «proyecto de código abierto histórico» y «definitivamente el próximo ChatGPT», en referencia a su potencial para cambiar la forma en que las personas interactúan con sistemas de inteligencia artificial (IA).
Según dijo Huang durante una entrevista con el programa Mad Money de la cadena CNBC, OpenClaw no es un simple chatbot, sino una plataforma de agentes autónomos capaz de completar tareas y tomar decisiones tras una instrucción inicial, «sin necesidad de supervisión constante, lo que representa un avance en la automatización de procesos de IA».
Huang afirmó que los agentes pueden «analizar información, aprender y mejorar sus resultados de manera autónoma», y puso como ejemplos la planificación de diseños o la optimización de flujos de trabajo.
Agregó que OpenClaw, que funciona como una suerte de «mayordomo digital» que puede gestionar archivos y programar tareas, entre otras, se ha convertido en «uno de los proyectos de código abierto de mayor crecimiento y adopción» en la historia de la compañía, y destacó su potencial para ampliar la capacidad de individuos y empresas a la hora de automatizar tareas complejas de manera más eficiente.
Optimismo en las proyecciones de Nvidia
El lunes, Huang sorprendió al asegurar que los pedidos de la compañía alcanzarán el billón de dólares para 2027, duplicando los 500.000 millones proyectados el año pasado, gracias a las plataformas de chips Blackwell y la próxima generación Vera Rubin.
Además, el martes indicó que la empresa está «reiniciando la fabricación» de sus chips H200 para clientes en China tras recibir pedidos y superar meses de incertidumbre por restricciones regulatorias.
Huang también presentó NemoClaw, versión empresarial de OpenClaw, que incorpora herramientas de seguridad y privacidad para su uso en entornos corporativos, garantizando escalabilidad y control de los agentes autónomos.
Nvidia está respaldando a OpenClaw para impulsar la IA autónoma, fortalecer su ecosistema de hardware, buscar clientes para su versión empresarial y en definitiva reforzar su posición en el mercado, según analistas.
Con una capitalización de mercado que ronda los 4,5 billones de dólares, Nvidia se consolida como la empresa cotizada más valiosa del mundo, con 11 trimestres consecutivos de crecimiento superior al 55 %.
La IA abierta marcará la robótica y los agentes autónomos
Por otro lado, figuras de la industria tecnológica destacaron en el marco de la GTC que los modelos abiertos de inteligencia artificial marcarán un nuevo rumbo en aplicaciones clave de la IA generativa y en el desarrollo de robots inteligentes y autónomos.
Durante el evento, que reunió a directivos y fundadores de empresas como LangChain, Cursor, Reflection AI, Perplexity, Mistral y OpenEvidence, así como investigadores y académicos del sector, se debatió sobre el impacto de los llamados «modelos frontera» y su papel en la creación de agentes autónomos capaces de ejecutar tareas complejas y repetitivas.
Según los participantes, estos sistemas pueden automatizar procesos como la gestión de autorizaciones médicas o la supervisión de líneas de producción para aumentar la eficiencia.
Huang destacó que la convergencia de modelos abiertos, agentes autónomos y una infraestructura accesible marcará los próximos avances en IA, con «oportunidades sin precedentes para transformar industrias y mejorar la productividad global».

El ejecutivo aseguró que los modelos de IA ya no son uniformes y que «algunos requieren gran capacidad, otros contextos amplios y otros baja latencia», lo que convierte la inferencia en «un mercado segmentado con distintas demandas de rendimiento, costo y rapidez».
Según el ejecutivo, los centros de datos podrán diseñar, entrenar y desplegar modelos con eficiencia energética.
Hanna Hajishirzi, profesora en la Universidad de Washington, subrayó la importancia de la infraestructura abierta y compartida, que «facilita el acceso» a cómputo de alto rendimiento sin requerir grandes inversiones.
Los expertos coincidieron en que, aunque los modelos cerrados tienen aplicaciones útiles, los abiertos ofrecen mayor transparencia y confianza, algo esencial en sectores de alto riesgo como la salud y la defensa.