Logroño, 2 jul (EFE).- Una nueva campaña de excavaciones paleontológicas buscará este mes de julio poder completar el hallazgo de un gran dinosaurio de hace 120 millones de años en el yacimiento de Las Cerradas, en el municipio riojano de Igea.
La intervención se desarrollará entre los próximos días 4 y 12 y estará liderada por el equipo Garras, de Igea, junto a investigadores de las universidades de La Rioja, País Vasco (UPV/EHU) y de A Coruña, según datos facilitados este jueves a EFE por el equipo investigador.
La intervención se centrará en la recuperación de los restos fósiles de un gran dinosaurio ornitópodo, depositadas en unas rocas durante el Cretácico Inferior, hace aproximadamente 120 millones de años.
En aquella época, el territorio que actualmente ocupa La Rioja formaba parte de un complejo lagunar de más de 400 kilómetros cuadrados, compuesta por amplias llanuras embarradas, salpicadas por charcas, pequeños canales y lagunas someras.
Un ecosistema que favoreció la presencia de una rica fauna de dinosaurios y «la excepcional conservación de sus huellas y restos óseos», han informado.
Durante la campaña desarrollada en 2025 se recuperaron los primeros restos de un ornitópodo estiracosterno, posiblemente similar a Iguanodon, de gran tamaño.
Riqueza por diversidad
Los ornitópodos son un grupo de dinosaurios cuadrúpedos con capacidad para moverse a dos patas de forma ocasional y esta peculiaridad tiene su reflejo en varios yacimientos paleoicnológicos de La Rioja.
Ese hallazgo, ha detallado el equipo investigador, confirmó el enorme potencial científico del yacimiento y abrió nuevas líneas de investigación sobre la diversidad de dinosaurios que habitaron la cuenca riojana de Cameros durante el Cretácico.
Entre el material recuperado hasta la fecha, a la espera de su restauración y estudio detallado, destacan restos apendiculares correspondientes a los miembros anteriores, cintura pélvica, vértebras caudales y costillas, un conjunto fósil que ya permite reconocer a un ejemplar de grandes dimensiones.
Una estimación preliminar apunta a que puede ser un dinosaurio próximo a los 10 metros de longitud, más de 3 metros de altura y un peso entorno a los 10 toneladas.
El principal objetivo de la campaña de este año será ampliar la superficie excavada para recuperar nuevos restos, potencialmente del mismo individuo.
La aparición de más elementos anatómicos permitirá reconstruir con mayor precisión su esqueleto, conocer mejor su tamaño y características morfológicas y, sobre todo, determinar su identidad taxonómica, ha detallado.










