Una de las imágenes que se conservan en el Hospital de Antezana de San Ignacio de Loyola. EFE/Guillermo Martínez
Una de las imágenes que se conservan en el Hospital de Antezana de San Ignacio de Loyola. EFE/Guillermo Martínez

El Hospital de Antezana de Alcalá celebra 500 años de la llegada de San Ignacio de Loyola

Guillermo Martínez |

Alcalá de Henares (EFE).- El Hospital de Antezana de Alcalá de Henares, fundado en 1483, fue el lugar en el que hace 500 años San Ignacio de Loyola comenzó su prédica, después universalizada a través de la Compañía de Jesús, de modo que el próximo verano la Fundación Antezana celebrará el aniversario con actividades que recordarán la vida y obra del primer jesuita.

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Asensio Esteban, presidente de la entidad que gestiona este enclave, que siempre ha mantenido la actividad sanitaria de forma ininterrumpida en el centro de la localidad complutense, señala que Ignacio llegó a Alcalá enviado por el papa.

Asensio Esteban, presidente de la Fundación de Antezana, frente a un cuadro de San Ignacio de Loyola
Asensio Esteban, presidente de la Fundación de Antezana, frente a un cuadro de San Ignacio de Loyola. EFE/Guillermo Martínez

Si la Universidad cisneriana nace en 1499, el futuro santo arriba a Alcalá para estudiar filosofía y teología en 1526. “Vino como peregrino, absolutamente despojado de cualquier tipo de bien material”, recuerda Esteban. Para sufragarse sus estudios, pedía limosna en la calle Mayor, a las puertas del Hospital de Antezana.

Fue el prioste del hospital quien se apiadó de él tras ver cómo sufría burlas por parte de algunas personas. “Acogió a un pobre que, a cambio, cocinaba y cuidaba a los enfermos, sin saber que era la persona que revolucionaría la difusión del evangelio”, añade el presidente.

Varios documentos históricos que atesora la Fundación datan en un año el tiempo que Ignacio estuvo en este Hospital de beneficencia. “Su paso por este lugar fue fundamental para el desarrollo de la idea de la caridad y la beneficencia de los jesuitas”, comenta Esteban.

Por eso, considera que los inicios de la Compañía de Jesús se produjeron aquí, en el Hospital de Antezana, donde compartió con sus primeros compañeros la idea que luego revolucionaría la Iglesia, en torno al patio y la pozo que todavía se conservan.

También fue aquí donde Ignacio terminó apresado hasta en tres ocasiones por orden del vicario general para enfrentarse a procesos inquisitoriales. “La gente que le escuchaba y los propios enfermos decían que su prédica no atentaba contra la doctrina de la Iglesia, por eso salió absuelto”, apuntilla Esteban.

Su dormitorio en la cúpula

Los alcalaínos conocen bien este enclave. Le denominan, popularmente, El Hospitalillo. Algo más desconocido es que el dormitorio de Ignacio estaba en la actual cúpula de la capilla contigua al Hospital.

La Orden de Antezana, ahora Fundación, firmó un acuerdo en 1669 con la Compañía de Jesús mediante el que se destinaba ese espacio encapsulado a la devoción del mismo San Ignacio de Loyola. Ambas entidades acordaron también el mantenimiento de la capilla.

Cúpula en la que estaba en su época la habitación de San Ignacio de Loyola. EFE/Guillermo Martínez
Cúpula en la que estaba en su época la habitación de San Ignacio de Loyola. EFE/Guillermo Martínez

Del santo sobresale una obra pictórica de grandes dimensiones firmada por Pedro Valpuesta, datada en 1658, y que cierra la capilla. En ella se refleja la vida del santo en este hospital a través de cinco viñetas.

El enclave conserva, asimismo, la cocina en la que se batió con los fogones el precursor de la Compañía de Jesús, así como un pequeño dormitorio, decorados con elementos de época.

Los 500 años de Loyola en Alcalá

La Fundación de Antezana ha preparado un programa para celebrar el quinto centenario desde que San Ignacio de Loyola llegara al Hospital que arrancará el verano de 2026 y se alargará durante un año.

Esteban adelanta que han organizado varios ciclos de conferencias, una exposición de objetos ignacianos y conciertos. “Los jesuitas fueron quienes divulgaron la música en el Nuevo Mundo”, resalta el presidente de la Fundación. También preparan un documental junto al cineasta José Luis López-Linares.