Celia Arcos |
Madrid (EFE).- Clubes de triatlón y cafeterías con duchas, agarres para bici y venta de equipamiento, los negocios orientados al deporte han proliferado en los últimos años en Madrid Río, una zona que empuja al ejercicio y aviva la apertura de comercios con el deporte en el centro.
La Avenida del Manzanares y sus aledaños se han plagado en los últimos años de centros de «CrossFit», gimnasios, tiendas de arreglos de bici, ropa de deporte, clubes de triatlón y cafeterías con el deporte como el menú principal.
Este fenómeno es parte de la transformación que ha vivido Madrid Río en las últimas dos décadas con el soterramiento de la M-30 y la sustitución del asfalto y los coches por las bicis y los corredores.
Además, las obras de la Comunidad de Madrid ya preveían el potencial deportivo de esta zona, por lo que se construyó la pista de atletismo del parque Atlético de Madrid, ubicada donde se levantaba el Estadio Vicente Calderón, y estrenada el pasado año.
«Madrid río se ha convertido en un sitio muy querido a la hora de entrenar porque conecta con la Casa de Campo (…) te permite hacer recorridos muy largos», ha explicado a EFE el director de Triboost, Andrés Toledo.
Triboost es un club -unos de los muchos de la zona- de triatlón, «running», natación y «trail running» con diez sedes en Madrid, dos de ellas, abiertas desde hace unos nueve años, en Madrid Río.

En los últimos años ha habido un «boom» en esta zona del «running», ha reconocido Toledo, en especial, orientado al público femenino que, de acuerdo a sus datos, ha pasado de ser el 20 % de la composición a «estar más o menos a la par».
La localización de las sedes de Madrid Río ofrecen un valor añadido a los triatletas: «No es solo el potencial para correr, es que en bici pasa exactamente lo mismo», ha destacado.
Pero aunque los negocios orientados al deporte han ayudado a revitalizar la zona, el mayor empuje fueron las obras.
«El deporte ayuda (…) pero lo que más ha ayudado han sido las obras», ha reconocido Toledo, a la vez que ha considerado este fenómeno como una «pequeña burbuja» que se consolidará en los próximos años ya que es «una cuestión de salud».
Cafeterías con duchas y aptas para bicis
El potencial de esta zona también lo han advertido las cafeterías, que han añadido el deporte en su menú.
Nofin abrió sus puertas el pasado verano, junto al Puente de Segovia, para «tener un lugar donde reunirse» tras los recorridos en bici, ha explicado su responsable de Comunicación, Diego Valiente.
En esta cafetería el deporte pasa al interior, donde hay una zona para dejar las bicis y otra de venta de equipamiento.
Al igual que en el caso de Triboost, Valiente ha destacado las facilidades que ofrece tener cerca la Casa de Campo, no obstante, aunque las zonas verdes son un punto a favor, no son el único motivo por el que decidieron abrir ahí el local.
«Los alquileres cada vez son más caros (…) Muchos jóvenes hemos derivado a este cinturón de Madrid», ha explicado. Además, a apenas unos metros se encuentra Always Open, otro local que combina la alimentación con el deporte y ofrece duchas y taquillas.
Para Nofin las perspectivas son de crecimiento, puesto que cada vez son más los ciudadanos que deciden mudarse a esta zona de la ciudad debido al alza en el precio del alquiler y la búsqueda, cada vez más en auge, de zonas verdes y espacios para hacer deporte.