Madrid (EFE).- El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cifrado en 39 las personas alojadas en distintos establecimientos de la ciudad tras la explosión de gas en un edificio de Carabanchel, y ha dicho que el Área de Urbanismo «va a proceder a la demolición de las zonas afectadas».
Una mujer de 80 años murió y nueve personas resultaron heridas el viernes en una explosión de gas que colapsó la última planta de un edificio del distrito madrileño de Carabanchel, situado en el número 36 de la calle de Azcoitia, que estaba siendo sometido a una obra para separar las tuberías del gas.
Tras expresar sus condolencias a la familia de la fallecida, Almeida ha reiterado el compromiso del Ayuntamiento con todos los afectados desde el primer momento y ha dicho que desde el área de Urbanismo «se está interviniendo y se va a proceder a la demolición de las zonas afectadas».
Desde el punto de vista de seguridad, «la Policía Municipal también reforzará la presencia, si es necesario, para evitar que se puedan producir robos», ha dicho este lunes el alcalde tras firmar un acuerdo con doce rectores de universidades madrileñas.
32 viviendas desalojadas
Desde el punto de vista social, el Samur Social inmediatamente entró en contacto con los afectados y «en estos momentos tenemos a 39 personas alojadas en distintos establecimientos de la ciudad de Madrid bajo amparo del ayuntamiento», ha dicho.
«Lo hemos ofrecido a todos los afectados y el resto, sin embargo, declinaron el ofrecimiento y decidieron que tenían recursos por su cuenta», según Almeida.
Por lo tanto, «estamos actuando en esa triple perspectiva desde el punto de vista urbanístico e iniciando la demolición para que no haya afecciones estructurales que pongan aún más en riesgo el inmueble».
La explosión no solo causó daños en el número 36, sino también en el inmueble del número 38, con lo que 32 viviendas en total han sido desalojadas.