El recién reelegido presidente de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana (Redit), Fernando Saludes, durante la entrevista con la Agencia EFE. EFE/Miguel Ángel Polo

Saludes (Redit): “Hay que recuperar inversión pública tras el ajuste de un año de cambios”

València (EFE).- El recién reelegido presidente de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana (Redit), Fernando Saludes, asegura que los centros entendieron el “ajuste” de cuatro millones de euros menos en los presupuestos de la Generalitat de 2024 por ser “un año de cambio”, pero espera recuperar en 2025 los niveles de inversión pública autonómica de 2023, 60 millones.

En una entrevista con la Agencia EFE, Saludes subraya la buena relación con la Conselleria y el apoyo público del IVACE+I y destaca que esa cifra de 60 millones era importante por aproximarse al nivel de financiación pública que tenía la red antes de la crisis de 2008.

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El presidente de Redit está a favor de conseguir la máxima estabilidad presupuestaria para la red de centros, que tiene un porcentaje de financiación pública además de parte privada.

“Hemos estudiado otras regiones de referencia en materia de innovación como el País Vasco y hemos visto que el modelo que funciona es el de estabilidad presupuestaria, con aportaciones que van creciendo de una manera sostenida, razonable pero siempre con pequeños progresos”, defiende Saludes.

En concreto, explica que en el País Vasco el sistema de centros de innovación tiene un incremento de la financiación pública anual de entre el 2 y el 5 % y que “llevan haciéndolo décadas”, tantas que en 2016 “la financiación basal vasca en relación a la valenciana era del 2.000 %”.

Saludes incide asimismo en la importancia de la Generalitat Valenciana como financiadora en un país en el que las competencias en materia de industria y de innovación están descentralizadas: “Claro que trabajamos en colaboración con el Gobierno de España y claro que vamos a Europa, y con liderazgos fuertes, pero la financiación valenciana para nosotros es nuclear”.

El recién reelegido presidente de la Redit, Fernando Saludes, durante la entrevista con la Agencia EFE. EFE/Miguel Ángel Polo

Un 2023 de crecimiento

En 2023, la red de centros generó 170 millones de ingresos, mientras que en 2022 los ingresos habían sido de 160 millones.

De esos ingresos del año pasado, la mayor parte, el 57 %, fueron por facturación a empresas, transferencias de innovación, tecnología, servicios y servicios de valor añadido y los ingresos se consiguieron, además, con un 70 % de proyectos de I+D+i y un 25 % de ensayos en laboratorios.

Además, Saludes destaca el importante peso del sistema de centros tecnológicos valenciano, que aporta un 22 % de los ingresos de la Federación Española de Institutos Tecnológicos (FEDIT) y el 60 % de los clientes, ya que REDIT cuenta con casi 6.000 empresas asociadas.

Fondos europeos

El protagonismo mediático en los años después de la pandemia lo tuvieron sobre todo los fondos europeos, como los Next Generation, pero Saludes asegura que las buenas cifras de REDIT en 2023 se iniciaron ya en 2016 y han crecido de forma “ininterrumpida”.

Los principales incrementos de fondos públicos, asegura el presidente de la red, se produjeron antes de la pandemia pero sobre todo procedentes de la Generalitat, de forma que “no ha habido un impacto relevante de los fondos Next Generation en la red de centros”.

Fernando Saludes lamenta que, de esos fondos de recuperación, “se han quedado fuera dos grandes actores”: las infraestructuras tecnológicas como los institutos que forman parte de REDIT y las pymes”.

“No se ha aprovechado ese potencial de canalización, porque los centros amplifican ese efecto, y solo algunas de las pymes se han beneficiado de la estela de estos grandes proyectos, pero en general las prioridades de los fondos no se han alineado con las prioridades de estas empresas”, considera.

Economía circular

Entre las principales líneas de trabajo para el año que viene, Saludes destaca un “muy buen posicionamiento en economía circular”, en áreas como las tecnologías avanzadas de fabricación, la industria agroalimentaria, la fabricación aditiva o la simbiosis industrial.

Asimismo, resalta las buenas cifras del vehículo de inversión Redit Ventures que se puso en marcha entre finales de 2022 y principios de 2023.A través de esta herramienta, “los centros pueden invertir para fomentar la tecnología mas disruptiva que no consigue aterrizar en el mercado para que se transfiera a la industria cuanto antes”, y remarca que en un año y medio de vida ya se han creado seis empresas “bastante potentes”, de “deep tech” o tecnología punta.

Para el presidente de REDIT, entre las claves para obtener buenos resultados está la colaboración entre los centros, con ejemplos como el programa de soluciones de movilidad sostenible REDIT Mobility o el InmoLAB, la creación de escenarios piloto para probar nuevas tendencias también en materia de movilidad.

Además, 2023 ha servido a REDIT para cerrar un ciclo en materia de internacionalización, después de años de misiones tecnológicas y convenios a través de IVACE: “Ahora tenemos que recoger los frutos y atender a las oportunidades que surjan de forma más reactiva”.

Y entre los retos para el futuro inmediato, Fernando Saludes destaca la dificultad de encontrar perfiles especializados en una red que demanda diversos tipos de formación.

“Puedes tener físicos, químicos, expertos en marketing, en tecnologías de la comunicación, informáticos… los institutos son organizaciones con mucha hibridación”, señala.

Eso sí, cree que hay “cierta escasez de perfiles técnicos, tecnológicos, ingenieriles” y apunta que los centros “son captadores” de este talento “pero tienen que hacer un gran esfuerzo para retenerlo”.

El futuro, concluye Saludes, pasa también por Europa y por el nuevo escenario que se abre tras las elecciones al Parlamento Europeo.

Según Saludes, la sostenibilidad seguirá siendo un tema “nuclear” en el enfoque comunitario de la industria aunque “están apareciendo otros escenarios, como el fomento de la competitividad y la competencia” o la apuesta por parte de algunos países por la inversión en defensa y seguridad, con todo lo que eso conlleva: “avances tecnológicos en ciberseguridad, nuevos materiales, o equipamiento para las Fuerzas Armadas”.