El centro comercial Bonaire, en Aldaia (Valencia), afectado por la dana, el día de su reapertura al público. EFE/Manuel Bruque

El consumo resurge en Valencia un año después de la dana, con diferencias entre municipios

Barcelona (EFE).- Un año después de la dana que azotó la provincia de Valencia, el consumo en la zona más afectada se ha recuperado en gran medida, aunque con diferencias entre municipios, especialmente en localidades como Alfafar, Massanassa y Sedaví, donde la actividad comercial aún no ha alcanzado los niveles previos a la catástrofe.

Según un análisis elaborado por CaixaBank Research, el gasto de los residentes cayó un 47 % en los días posteriores a las inundaciones, pero se recuperó con rapidez y un mes después ya crecía por encima de la media nacional, debido a la reposición de bienes. Esta tendencia se ha mantenido durante el último año, aunque la brecha con el resto del país se ha ido reduciendo.

La recuperación fue más lenta para los comercios: su facturación se desplomó un 83 % y permaneció en negativo durante más de seis meses, hasta volver a tasas positivas en junio.

Actualmente, el conjunto de municipios de la «zona cero» ya cuenta con más comercios activos que antes del episodio, aunque localidades como Alfafar, Massanassa y Sedaví aún no han alcanzado los niveles previos, señala el análisis de CaixaBank Resarch, elaborado a partir de datos agregados y anonimizados de la entidad.

Una persona aguarda ante un comercio afectado la dana de Valencia. EFE/Biel Aliño

Diferencias por renta y tamaño empresarial

Los datos internos de CaixaBank permiten analizar en detalle la evolución del consumo y la facturación según las características de los afectados.El director de Economía española de CaixaBank Research, Oriol Aspachs, ha afirmado en declaraciones a EFE que «la recuperación ha sido muy desigual» entre personas de distintos ingresos.

Las personas con menores ingresos sufrieron el mayor impacto -su consumo llegó a caer un 82 %, frente a un 40 % el de las rentas más altas- y su recuperación fue también más lenta -entre diciembre y septiembre, el consumo de las rentas bajas aumentó un 12 % interanual, frente a un 16 % entre las rentas altas-.

«De hecho, en septiembre de este año, las personas de menores ingresos apenas habían recuperado el gasto previo al impacto de la dana, mientras que para las personas con ingresos más altos, el consumo les está creciendo cerca del 20 %», ha explicado Aspachs.

Entre las empresas, las grandes compañías resistieron mejor: su facturación cayó un 85 % tras la DANA, pero en septiembre ya se había recuperado al nivel del año anterior. Por el contrario, las pequeñas empresas sufrieron una caída del 98 % y, un año después, su facturación sigue más de un 10 % por debajo del mismo periodo del año pasado.