En la imagen, de archivo, dueño del restaurante El Ventorro de València. EFE/Ana Escobar

El dueño del Ventorro no recibió ninguna llamada para contactar con Mazón el 29-O, según testificó

València (EFE).- El propietario del restaurante El Ventorro de València, donde el día de la dana comió Carlos Mazón con la periodista Maribel Vilaplana, testificó ante la jueza que instruye la causa penal que no recibió ninguna llamada que le pidiera contactar con el president, salvo una para avisar de que le llevarían un sobre para firmar unos papeles.

Así consta en la transcripción de su declaración como testigo del pasado viernes, a la que ha tenido acceso EFE, en la que explicó que no emite tique con la hora y que de esa comida envió factura por correo electrónico al PP para que la pagaran por transferencia, y cree que la emitió al día siguiente o dos días después, pues «estaba desbordado de faena por falta de personal».

Protesta a las puertas del restaurante El Ventorro de Valencia. EFE/Biel Aliño/Archivo

No notó a Mazón «preocupado en ningún momento»

Señaló ante la instructora que en el restaurante no hay problemas de cobertura con Movistar pero sí con Orange o con Vodafone, y que no notó a Mazón «preocupado en ningún momento, lo vio normal» y cuando los despidió en la cancela, por donde salieron los dos solos entre las 18:30 y las 19 horas, «no vio que tuviera prisa».

Explicó que en su restaurante no tiene televisión ni escuchan la radio; que solo él atendió personalmente esa comida, y que ninguna de las veces que entró al reservado -unas «siete u ocho»- vio a Mazón hablar por teléfono, ni se dio cuenta de si tenía el móvil sobre la mesa, ni vio a la periodista con el ordenador en la mesa.

El dueño del restaurante El Ventorro de València a su llegada a los juzgados. EFE/Ana Escobar/Archivo

La reserva se hizo «dos o tres días antes» por teléfono desde la Generalitat y se pidió una mesa para Mazón en un reservado de la parte de arriba, sin especificar que era también para otra persona, explicó el propietario, quien detalló que el president entró solo entre las 14:15 y las 14:30 horas, luego lo hizo Vilaplana y sobre las 15 horas les tomó nota.

Aseguró que después del 29 de octubre de 2024 no le han llamado ni de la Generalitat, ni Mazón, ni Vilaplana para decirle nada, y que no tiene «el teléfono ni relación» con la periodista, mientras que con el president tiene «relación como cliente, pero no ha tenido ningún tipo de contacto».

Además, explicó en los juzgados de Catarroja que un trabajador que vive en la pedanía valenciana de La Torre le llamó sobre las 20:15-20:30 horas y le dijo que no iba a poder ir porque le llegaba «el agua por la rodilla», por lo que se dedicó con su mujer y los niños a «subir todo lo que podía de género» a la planta de arriba «y estar un poco al tanto».

El dueño del restaurante El Ventorro de València a su llegada a los juzgados. EFE/Ana Escobar/Archivo

Comer el menú que tomaron Mazón y Vilaplana duraría una hora y media o dos

Detalló que el reservado donde comieron tiene baño propio, que no hay ninguna zona para cambiarse y que la mesa en la que comieron es para unas cinco personas, así como que cuando Mazón llegó llevaba una chaqueta oscura y una mochila pequeña, y cuando lo despidió salió igual, no recordaba verle con un jersey.

Declaró que cuando ya estaban comiendo le llamaron de la Generalitat, no sabe quién, para decirle que iba a ir un señor para llevar un sobre con unos papeles que Mazón tenía que firmar, y cuando llegó se los subió él y a los 3, 4 o 5 minutos el president se los devolvió ya firmados y los entregó a quien los había llevado.

El propietario señaló que la comida en sí duraría una hora y media o dos, que es lo habitual, y entró al reservado sobre todo al inicio del servicio, entre las 15 y las 16:30 horas, y que de bebidas alcohólicas solo se consumió una botella de vino y una caña al principio.

El dueño del restaurante dijo que Mazón había ido «muchas veces», desde antes de ser president de la Generalitat, y de Vilaplana cree que había ido con anterioridad «2, 3 o 4 veces», no sabe con quién.