València (EFE).- La familia de una de las dos niñas de 4 y 8 años fallecidas en un castillo hinchable que se vio levantado por una fuerte racha de viento el 4 de enero de 2022 en Mislata (Valencia) exige avances en la investigación de estos hechos, de los que hoy se cumplen cuatro años pero cuya investigación judicial aún no se ha completado.

Nueva prórroga de la instrucción
El pasado 28 de noviembre, el Juzgado de Instrucción número 4 de Mislata (Valencia) acordó prorrogar otros seis meses la causa por este suceso, en el que también resultaron heridos otros siete menores, y elevó a la Audiencia Provincial los recursos presentados contra la denegación de las testificales solicitadas de un técnico y un concejal municipal.
Por el momento, constan como investigados el propietario y un responsable del castillo hinchable, el ingeniero técnico que firmó los certificados de la instalación de esa atracción ferial y el técnico municipal que autorizó el montaje de la feria.
En las posibles causas del accidente, el análisis pericial coincide con los informes policiales que ya obran en la causa y señala una racha de viento superior a 70 kilómetros por hora, anclajes insuficientes y en mal estado de conservación y deficiencias en la supervisión de la instalación.

«La única condena de momento, la de las familias»
Según ha manifestado este mismo domingo en su cuenta de X la madre de una de las niñas fallecidas, se cumplen «4 años del peor día» de su vida, cuando les «arrebataron a Vera en la maldita feria del Ayuntamiento de Mislata», unos años tras los que, según ha expresado, «la única condena conocida es la de dos familias que nunca volverán a disfrutar de Vera y Cayetana».
«Con la séptima prórroga de la investigación en marcha, seguimos esperando que el juzgado que instruye el caso se decida a citar a todos los responsables […] y completar la lista de imputados […] con cualquier alto cargo del Ayuntamiento que tuviera algo que ver a la hora de desentenderse de una feria que era del de todo menos segura», ha señalado.
La madre de esta niña se sigue preguntando «por qué el Ayuntamiento no revisó la seguridad de la feria, por qué no tenían ni licencia de actividad, por qué los feriantes no anclaron bien el maldito castillo, por qué no se cerraron ese día los hinchables ante la previsión de viento», y traslada su «impotencia por que no avance un proceso judicial que en cuatro años no ha podido completar la instrucción».

Denuncian la «falta de interés» del juzgado
La familia de Vera se «debate cada día» entre «pasar página y dejar que todo termine cuanto antes o seguir luchando para llevar ante la justicia a todos los responsables», y se muestran «conscientes de que nada ni nadie va a devolver» a su hija, pero insisten en que no pueden «callar».
«No podemos callar ante la falta de interés del juzgado por citar a todo aquel que pudiera tener algo que ver en la muerte de nuestra hija. Y no soportamos la naturalidad con la que algunos de esos responsables siguen con sus vidas, tratando de olvidar lo que para ellos no fue más que un triste accidente», dice la madre.
«No es fácil levantarse cada día sin tu hija. […] A veces nos preguntamos si merece la pena seguir luchando, pues hubiera sido más fácil aceptar un acuerdo para olvidarnos de todo, pero estamos hartos de que a las personas que sufren pérdidas evitables se las trate como un incordio cuando se atreven a reclamar justicia», explica.