Una mujer se protege con una bufanda contra el frío en el centro de València. EFE/Kai Försterling/Archivo

Las muertes atribuibles al exceso de frío en la C.Valenciana suman 125 desde el 20 de noviembre

València (EFE).- El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) estima que, desde el pasado 20 de noviembre, se han producido en la Comunitat Valenciana 125 muertes atribuibles al exceso de frío, un 7,2 % menos que en el mismo periodo del año anterior, en el que hubo 134 muertes.

La mayor parte de las defunciones achacables a las bajas temperaturas se han producido este mes de enero, un total de 84, sobre todo en su segunda y tercera semana (con 41 y 34 muertes, respectivamente), según se desprende del sistema del Instituto de Salud Carlos III que calcula la mortalidad por todas las causas.

Mientras, en diciembre fueron 24 y las 17 restantes en noviembre, a partir del día 20, que es cuando a se produjo la primera muerte por el frío.

Del total de muertes atribuibles al exceso de frío, 80 se produjeron en la provincia de Valencia, 28 en la de Alicante y las 17 restantes en la provincia de Castellón, según los datos del MoMO.

Por edades, 97 de los 125 fallecidos tenía más de 65 años, lo que significa un 77,6 por ciento, y 73 más de 85 años., Por sexos, 73 de las personas fallecidas eran mujeres y 52, hombres.

A nivel nacional, el MoMo estima que, desde el pasado 20 de noviembre, se han producido 1.120 muertes atribuibles al exceso de frío, un 14 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior.

La mayor parte de las defunciones en España se han producido este mes de enero, un total de 704, mientras, en diciembre fueron 279 y las 137 restantes en noviembre, a partir del día 20.

Plan Nacional

Desde el pasado 1 de diciembre, el Ministerio de Sanidad mantiene activo el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas que, al igual que hace el plan calor en verano, trata de mitigar los excesos del frío en la salud de la población.

Tal y como recuerda, el frío intenso afecta negativamente a la salud, tanto de forma directa como indirecta, si bien sólo en los casos más extremos, la exposición a muy bajas temperaturas conduce a cuadros de hipotermia y de congelación, que suponen solo una pequeña proporción del total de la morbimortalidad, cuya naturaleza es más de carácter infeccioso, principalmente por agentes como el virus de la gripe o el neumococo.

Con mayor frecuencia, el frío conduce a una sobrecarga de estrés del organismo que puede dar lugar a una descompensación orgánica que agrava enfermedades crónicas en población vulnerable, especialmente de tipo cardiaco y respiratorio.

Asimismo, las bajas temperaturas pueden aumentar la incidencia de otras complicaciones de salud como los diagnósticos por depresión o ansiedad y esquizofrenia, o complicaciones durante la gestación.

El frío excesivo también favorece los accidentes de tráfico y las caídas por placas de hielo, o los incendios e intoxicaciones por monóxido de carbono a partir de estufas de gas o braseros, entre otros.