Alicante (EFE).- El hombre de 32 años enjuiciado en la Audiencia Provincial de Alicante por asesinar a su pareja sentimental, Dori, de 27, con al menos 18 puñaladas utilizando un cuchillo de cocina en el domicilio de la víctima, en 2022 en Alcoy, ha sido condenado a 22 años y medio de cárcel.
Según el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), el magistrado de la Audiencia que ha firmado la condena ha aplicado el veredicto del jurado popular que le declara autor de un delito de asesinato cometido con alevosía y ensañamiento, y con las agravantes de parentesco y de discriminación por razón de género.
Además de la pena privativa de libertad de dos años, seis meses y un día, el asesino deberá indemnizar a la familia de la víctima por una suma conjunta de 255.437 euros y cumplirá libertad vigilada durante diez años, una vez que salga de prisión.

Celos y carácter posesivo
El fallo recoge que el condenado actuó por sus “celos y su carácter posesivo” a fin de “dejar patente su sentimiento de superioridad” frente a su compañera “por el hecho de ser mujer”.
El asesinato se produjo en la madrugada del 23 de octubre de 2022 en el domicilio de Alcoy donde residía la víctima y en el que el acusado convivía de forma ocasional, después de que ambos acudiesen a cenar a un establecimiento hostelero en compañía de una amiga de ella. El procesado saltó al vacío desde un quinto piso tras el crimen pero impactó en una uralita.
El juicio se desarrolló del 12 al 20 de enero y el magistrado que presidió la vista oral aplica en su sentencia el veredicto del jurado popular impone la cárcel por el asesinato con alevosía y ensañamiento y, en cambio, le absuelve de los delitos de amenazas de muerte y maltrato habitual.
La resolución judicial, contra la que cabe recurso, recoge que la pareja inició una relación de noviazgo en enero de 2022 con convivencia ocasional en la vivienda de ella y que, al menos hubo una ruptura, en el verano de 2022, pero luego que se reanudó la relación.
El 15 de octubre de 2022 el acusado discutió con la víctima por la pérdida de un teléfono móvil en la acera de enfrente de una discoteca de la Playa de San Juan, y comenzó a increparla hasta que un vigilante de seguridad del establecimiento la auxiliara y se ofreciera a llevarla en coche hasta el domicilio que ella le dijo, que resultó ser el de su novio.

18 cuchilladas en un minuto
Ya el 23 de octubre del mismo año, sobre las dos de la madrugada, en la vivienda de la chica, ubicada en la ciudad de Alcoy, el acusado cogió un cuchillo de cocina de 14 centímetros de hoja con el que acuchilló de forma reiterada a su compañera sentimental en diversas partes del cuerpo, entre ellas la clavícula, la cara y el cuello.
Una de esas cuchilladas le perforó el pulmón y le causó la muerte, tal y como consta en el apartado de hechos probados de la sentencia, y tras perpetrar el crimen el acusado se lanzó al vacío por la ventana de la cocina e impactó contra una uralita.
El fallo establece que el penado aprovechó que su novia estaba sola en su domicilio y desarmada “para asegurar la eficacia del ataque”, y que llevó a cabo éste “de forma repentina” para que ella no pudiera “preverlo ni defenderse” pues solo “pudo anteponer sus antebrazos de forma instintiva”.
Además, “aumentó de forma intencionada el terror y sufrimiento” de la víctima, “acuchillándola violentamente 18 veces seguidas en un lapso de un minuto aproximadamente y ya en fase de agonía la siguió acuchillando en la nuca”, ha añadido el magistrado para quien, de hecho, la joven “estuvo alrededor de tres minutos agonizando y desangrándose sola, en el baño”.