Vista general de la figura principal de la falla municipal 2026, un Charles Chaplin como soldado. EFE/Kai Försterling

El clamor artístico y social por la paz y otras cuatro claves de las Fallas de València de 2026

Carlos Bazarra | València (EFE).- Las Fallas de València de 2026 que acaban este jueves ofrecen estas cinco claves:

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, representados en una de las Fallas en València. EFE/Manuel Bruque

1.- Otro clamor por la paz y contra las guerras

Las Fallas, como otros años en que hubo guerras de alcance mundial, han vuelto a alzar su voz artística, social, festiva y religiosa (el manto florido de la Virgen en la Ofrenda era un alegato pacifista) contra los conflictos bélicos, y eso que el de Irán se ha desencadenado con la fiesta ya diseñada y a punto de comenzar.

El ninot de Donald Trump, un clásico en esta fiesta Patrimonio de la Humanidad, ha adquirido este año -junto a Putin y Netanyahu- mil y una formas para denunciar su particular visión del orden internacional, mientras múltiples monumentos han puesto rostro y voz a las injusticias que dejan las guerras y la falla más icónica de 2026, el gigantesco Chaplin como soldado antibelicista, quedará para la historia por su enorme mensaje al mundo de paz y de esperanza (‘Hope’ era el lema de esta falla municipal en plena plaza del Ayuntamiento).

Una de las carpas que las comisiones falleras instalan para sus actos y que se montan en cruces, plazas y calles. EFE/Ana Escobar

2.- Quejas masivas, incivismo y ganas de cambios

Las quejas por las molestias diarias que acarrean estas fiestas no paran de crecer. El vecindario de muchos barrios no puede dormir por el ruido de los petardos -muchos lanzados de forma incontrolada y contra reglamentos, normativas y sentido común-, el volumen de las verbenas o los actos festivos de las comisiones falleras, y las denuncias -cada vez más documentadas también en redes sociales- no paran de crecer, sin olvidar las 400 calles cortadas al tráfico y la instalación de carpas -algunas enormes- casi dos semanas antes de los días grandes. Hay ganas, muchas, de cambios.

El Ayuntamiento argumenta un año más que aumentará los controles y las sanciones contra el incivismo, que genera una creciente sensación de impunidad y que viene, también, del ‘turismo pirotécnico’ procedente de países centroeuropeos, perseguido por ejemplo con policías venidos de Países Bajos.

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, desfilando con su hija en la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados. EFE/Manuel Bruque

3.- Una Fallas con menos tensión política

Si 2025 estuvo marcado por la ausencia del entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, de cualquier acto público -salvo la Cremá de la falla municipal, a la que llegó por sorpresa-, ante las protestas sociales que generaba por su gestión en la dana que dejó 230 muertos en Valencia, estas Fallas han sido las de la normalización institucional por parte de su sucesor, Juanfran Pérez Llorca, quien no solo ha acudido a varias mascletaes sino que ha sido el primer jefe del Consell en desfilar en la Ofrenda.

Esa cierta estabilidad oficial o política se ha traducido, también, en un balcón consistorial menos abarrotado que otros años y sin ‘pesos pesados’ como los que seguramente sí vengan en las Fallas de 2027, año electoral.

El único rifirrafe entre Administraciones que elevó el tono fue a cuenta de la llegada o no, por prevención de emergencias ante la ingente aglomeración que conlleva, de trenes a la Estación del Norte antes y después de las mascletaes en la cercana plaza del Ayuntamiento, pero ya en tiempo de descuento el Ayuntamiento y el Gobierno central acordaron intentar solucionarlo de cara a 2027.

Hotel donde se alojó el cantante inglés Morrissey, que suspendió su concierto por falta de sueño y "debido al ruido" en la capital valenciana por sus Fallas. EFE/Manuel Bruque

4.- La espantada fallera de Morrissey

En noviembre de 2025 se anunció que Morrissey, icono del pop-rock independiente tanto al frente de The Smiths como en solitario, actuaría en València este 12 de marzo. Muchos pensaron que era una locura, dado el carácter tan especial del cantante con sus manías y exigencias vegetarianas y antitaurinas, que llegara a una ciudad tomada ya en esas fechas -inmediatamente previas a los días grandes de Fallas- por el estruendo pirotécnico, los puestos callejeros de comida carnívora, la feria taurina y el ambiente festivo general.

La misma mañana de ese día 12, Morrissey anunciaba que no había podido dormir -en un hotel en pleno casco histórico, uno de los epicentros falleros-, que había sido un «auténtico infierno» y que tardaría «un año» en recuperarse (dos días después actuó en Zaragoza y ha proseguido su gira europea), cancelando así su concierto en el Palau de les Arts.

La noticia tuvo alcance mundial y dio a las Fallas una repercusión inimaginable. Los memes y recreaciones virtuales de Moz como fallero no paran de crecer.

Numerosas falleras participan en la primera de las dos jornadas de Ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados. EFE/Ana Escobar

5.- Un censo fallero imparable

El peso de las Fallas, que este año cumplen una década como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, no para de crecer en masa social: el censo de la Junta Central Fallera marca este año un récord con 128.675 personas, 8.000 más que en 2025 y donde las mujeres representan el 56,13 % del total.

Y eso se ha trasladado a la Ofrenda floral a la Virgen, el acto más emotivo y multitudinario -en dos días, aunque se estudia ampliarla dado el volumen de participación- de las Fallas, pues este año han desfilado en ella un total de 114.275 falleras y falleros, un 10 % más que el año anterior.