Una calle de Paiporta al día siguiente de la dana. EFE/Manu Bruque/Archivo

Un estudio revela cómo la dana intensificó la polarización política

València (EFE).- La dana del 29 de octubre de 2024 no solo fue una «tragedia» climática y humana sino también un episodio de «fuerte confrontación mediática y social», y mientras las noticias publicadas mantuvieron un tono «relativamente moderado», los comentarios de los lectores fueron «mucho más duros» y «claramente ideologizados».


Así lo concluye un estudio sobre la cobertura informativa de la dana y su incidencia en la polarización política publicado por un equipo de la Universitat Politècnica de València (UPV), que analiza más de mil noticias y 10.000 comentarios publicados durante los quince días posteriores a la catástrofe en cuatro diarios digitales: El País, elDiario.es, El Mundo y El Confidencial.

Se priorizó el conflicto político


«La cobertura priorizó el conflicto político por encima de la dimensión material de la catástrofe”, indican los autores del trabajo, que se centra especialmente en la figura de dos responsables políticos muy presentes en el debate público tras la tragedia: Carlos Mazón, entonces president de la Generalitat, y Teresa Ribera, entonces vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica.

El president de la Generalitat, Carlos Mazón, tras la reunión de un CECOPI. EFE/Kai Forsterling/Archivo


Entre sus principales conclusiones, señala que mientras que las noticias publicadas «mantuvieron un tono relativamente moderado» los comentarios de los lectores «fueron mucho más duros, emocionales y claramente ideologizado», según un comunicado de la UPV.


Los resultados muestran que, en las noticias, las diferencias entre periódicos de izquierda y de derecha no fueron tan evidentes en términos de polaridad general. Sin embargo, un análisis más profundo de las emociones «sí detectó matices relevantes».


En la cobertura sobre Carlos Mazón, «los medios de izquierda transmitieron más ira y disgusto, mientras que los de derecha recurrieron con más frecuencia a la tristeza y al miedo».


En el caso de Teresa Ribera, «la distancia fue aún más clara: la prensa de derecha mostró una carga emocional más negativa, mientras que la de izquierda introdujo con mayor frecuencia tonos de apoyo o alivio», según el estudio.

La exvicepresidenta tercera del Gobierno Teresa Ribera. EFE/ Zipi Aragón/Archivo

Polarización más fuerte entre los lectores

“Donde más visible se hizo la polarización fue en los comentarios de los lectores», señala Paolo Rosso, investigador del centro PRHLT de la UPV, que añade que en el estudio han constatado que en ellos «desapareció casi por completo el filtro editorial, con un lenguaje mucho más agresivo».


«Esto es algo que se ve en comentarios de muchísimas noticias todos los días, pero en este caso el nivel de polarización y agresividad fue muy alto”, agrega el investigador.


En el caso de Carlos Mazón, el estudio revela que los comentarios fueron «abrumadoramente negativos tanto en medios de izquierda como de derecha, aunque algo menos duros en estos últimos».


Respecto a Teresa Ribera, la diferencia «fue mucho más marcada: en los medios de derecha predominó un rechazo casi total, mientras que en los de izquierda aparecieron posturas más equilibradas, con espacio incluso para valoraciones positivas».

Análisis pionero con IA

El estudio incorpora además un análisis de imágenes pionero, realizado con herramientas de inteligencia artificial.


“Las imágenes utilizadas por los periódicos no se centraron tanto en los destrozos provocados por la dana como en los rostros, gestos y posturas corporales de los políticos. Es decir, la cobertura priorizó el conflicto político por encima de la dimensión material de la catástrofe”, señala María Aloy, coautora del estudio.


Según el análisis, esta combinación de titulares e imágenes reforzó la carga emocional de las noticias y contribuyó a construir relatos diferenciados sobre la responsabilidad política.


“Nuestro estudio concluye que la dana no solo fue una tragedia climática y humana, sino también un episodio de fuerte confrontación mediática y social. Además, al combinar análisis lingüístico, emocional y visual ayuda a entender cómo se construye la percepción pública de una crisis y cómo los medios influyen en el debate sobre la responsabilidad política”, concluye Guillem Soler, coautor también de este trabajo.