Momento de la manifestación del Primero de Mayo en València. EFE/Manuel Bruque

Un Primero de Mayo valenciano pasado por agua reclama derechos y acceso a la vivienda

València (EFE).- La manifestación del Primero de Mayo de València, que se ha desarrollado bajo una lluvia fina en parte de su recorrido, ha reclamado la reducción de la jornada laboral, el derecho a la vivienda, unos servicios públicos fuertes y combatir los ataques a la democracia.

La marcha ha comenzado minutos después de las 11:00 horas bajo un cielo encapotado que ha dado paso a la lluvia, y que ha reducido a unas pocas decenas los asistentes a las intervenciones finales de los dirigentes de CCOO PV y UGT-PV, en la calle Navarro Reverter.

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La cita ha contado este año con la participación de los ministros del Gobierno Arcadi España y Diana Morant -que llevaba una pegatina de ‘sí a la llengua’-, y la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, que han salido junto al resto de manifestantes desde la plaza de San Agustín para recorrer el trayecto habitual bajo el lema ‘Drets, no trinxeres. Salaris, vivenda i democràcia’.

Los ministros de Hacienda, Arcadi España (centro), y de Ciencia, Diana Morant (centro), en la manifestación de València. EFE/Manuel Bruque

Los ministros Morant y Arcadi España

Antes del inicio de la marcha, el ministro de Hacienda, el valenciano Arcadi España, ha defendido que el salario mínimo ha crecido «como nunca» y no tributa, y ha señalado que el Gobierno va a seguir trabajando a través del diálogo para la mejora salarial y de productividad, y que los salarios vean reflejadas «las buenas cifras macroeconómicas».

Por su parte, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, y secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, se ha referido a la huelga indefinida convocada por los sindicatos educativos para criticar a un Gobierno valenciano que «no se sienta a negociar» y al que ha reclamado que deje de recortar en servicios públicos.

Pancartas y megáfonos en la manifestación del Primero de Mayo en València. EFE/Manuel Bruque

Empleo digno y vivienda, a la cabeza de las reivindicaciones sindicales

Desde los sindicatos, Ana García (CCOO-PV) ha exigido empleo digno con salarios y derechos justos, el derecho a la vivienda, combatir los ataques a la democracia y avanzar para alcanzar «un estado de bienestar fuerte», y ha reivindicado los acuerdos para mejorar las condiciones de los trabajadores, así como unos mejores salarios para los docentes que se extiendan a la sanidad, los servicios sociales y los bomberos.

Ha criticado que la aritmética parlamentaria «impide que se gane en derechos», como ha ocurrido con la reducción de la jornada laboral, mientras en la Comunitat Valenciana el Consell «sigue extendiendo su hoja de ruta neoliberal de reducción de impuestos a los ricos y retroceso en protección social o en colapso de los servicios públicos».

García ha pedido medidas como la aplicación de la ley de la Vivienda en la Comunitat, que también ha reclamado el secretario general de UGT-PV, Tino Calero, quien ha defendido a la inmigración, que «ha venido a colaborar y a desarrollar su proyecto vital», y ha instado a hablar con la patronal de las causas de la siniestralidad laboral.

Calero ha exigido una recuperación posdana más rápida y ha apuntado al «clamor de verdad, justicia y reparación» de las asociaciones de víctimas de la dana para que el expresident de la Generalitat Carlos Mazón entregue el acta de diputado de Les Corts Valencianes.

En materia laboral, los sindicatos CCOO y UGT advierten de «un momento decisivo» en que están en juego las condiciones de vida de los trabajadores y la calidad de las democracias y por eso reclaman más derechos, más cohesión social y más democracia «frente a quienes pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras», según el manifiesto conjunto.

Muñecos de Trump y Netanyahu

Por su parte, la CGT, que ha salido en marcha desde el mismo punto media hora después de la movilización principal, ha ofrecido una representación para hacer visible la relación entre las guerras y «la explotación de los trabajadores», con muñecos de Donald Trump y Netanyahu.