València (EFE).- El alcalde de Utiel (Valencia), Ricardo Gabaldón, del PP, ha testificado ante la jueza de la causa de la dana que durante aquel 29 de octubre actuaron por instinto, que a las 17:00 horas el municipio estaba inundado con tres metros de altura y que el mensaje Es-Alert, enviado a las 20:11 horas, no habría salvado ya vidas.
Gabaldón, el primero de los alcaldes afectados por la dana citados a declarar en el juzgado de Catarroja sobre las consecuencias de las inundaciones en sus municipios, ha afirmado este jueves que sobre las 13:30 y las 14:00 horas, cuando empezó a desbordarse el río Magro, llamó y remitió correos a quien creía que les podía ayudar.
Ha recordado que se puso en contacto con la entonces consellera de Interior (Salomé Pradas), la delegada de Gobierno (Pilar Bernabé), la Diputación, el jefe de Bomberos, el presidente de la Diputación de Valencia (Vicent Mompó) y no recuerda si lo hizo con el president de la Generalitat (entonces Carlos Mazón).
Según fuentes presentes en la declaración, el alcalde ha manifestado que, a partir de las 14:00 horas, habló con el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, y con el entonces jefe del Consorcio Provincial de Bomberos, José Miguel Basset.
Gabaldón ha aportado al juzgado las llamadas emitidas ese día desde su teléfono oficial, de la Diputación, y ha autorizado a que se pidan las llamadas recibidas.
Ha señalado asimismo que, como diputado provincial y responsable de Personal, le consta que el 28 de octubre ya se acordó suspender la actividad laboral en la Diputación de Valencia.
El alcalde ha relatado que a primera hora de la mañana del día 29 hablaron con los directores de los centros educativos de su localidad y las empresas de transporte y todos estuvieron de acuerdo en suspender las clases.
A las 07:15 horas el consistorio envío mensajes por WhatsApp decretando la suspensión de las clases y Gabaldón ha afirmado que de no haberse adoptado esta decisión habrían muerto alumnos y padres que hubieran ido a por ellos, una medida que les ayudó a tomar otras por instinto.
El alcalde fue a ver cómo iba el río sobre las 11:00 horas, cuando la alerta cambió a rojo. Sobre esa hora recuerda que le llamó el secretario autonómico de Infraestructuras para cancelar una reunión que tenían en València.
«¿Alguien tiene pajolera idea de lo que hay que hacer'»
Según ha señalado, en la Diputación hay un grupo de WhatsApp y, sobre las 12:00 horas, puso un mensaje en el chat tras ver una información en el diario Levante-EMV que decía que el río Magro estaba a punto de desbordarse a su paso por Utiel, para preguntar si alguien tenía «pajolera idea» de lo que había que hacer.
La alcaldesa de Torrent respondió que ella iba a convocar esa reunión del Cecopal y él tomó la misma decisión y lo convocó a las 13:00 horas.
Gabaldón ha señalado asimismo que estuvieron llamando al 112 y a todo aquel que creyeron que les podía ayudar, y solicitaron la activación de la UME.
Ha indicado que Pradas le atendió todas las llamadas, así como la delegada del Gobierno, y que le facilitaron el teléfono del subdirector de Emergencias.
Gabaldón ha relatado que el desbordamiento del cauce y la inundación de todo el municipio fue en cuestión de minutos, ya que las previsiones eran de lluvias de 60 litros por metro cuadrado, pero fueron de 300 l/m2. El plan de inundabilidad municipal, ha indicado, contempla unos 0,80 metros y se alcanzaron más de tres metros; quedaron aislados del resto de poblaciones, y en el término municipal había barrios aislados del resto de la ciudad, a los que no se podía socorrer.
Un militar de la UME que es de Utiel y otros guardias civiles se quedaron aislados en los salvamentos y el jefe de bomberos le dijo que venían dos helicópteros de rescate, pero no podían acceder y al final solo llegó uno.
También se fueron las comunicaciones, aunque su teléfono sí funcionaba e hicieron rescates hasta que les fue posible, en un día que recuerda larguísimo y nefasto.
Gabaldón ha señalado que el barrio de la Fuente, junto al instituto, donde fallecieron seis personas, el de San Isidro y la aldea de La Torre fueron los más afectados.
Ha manifestado que la Policía Local recibió más de 200 llamadas e hicieron lo que pudieron, jugándose incluso la vida, actuando de forma autónoma ya que la UME no pudo acceder al municipio y no recibieron instrucciones del Centro de Emergencias durante la mañana.
Preguntado por la Fiscalía sobre las quejas de familiares de los fallecidos de que los avisos del ayuntamiento no les llegaron a tiempo, ha señalado que fue imposible ir puerta a puerta porque en minutos se inundó todo.








