València (EFE).- Un informe de BBVA Research apunta a un crecimiento de la economía valenciana este año y el siguiente y una tasa de paro en descenso, que podría reducirse hasta el 10,4 % en 2027 por la creación de 126.000 nuevos empleos.
La economía valenciana mantiene un crecimiento sólido, por encima del resto de la eurozona y del promedio registrado entre 1995 y 2019 (2,1 %), si bien se prevé cierta desaceleración debido al progresivo agotamiento de los efectos de las medidas tras la dana y a un entorno de tensiones geopolíticas y mayor incertidumbre de política económica y arancelaria.
No obstante, el impulso de la inversión y de la construcción, junto con los fondos europeos, el aumento de las rentas salariales y la caída de los tipos de interés, continuarán sosteniendo el crecimiento, según el estudio presentado este martes por Rafael Domenech, responsable de análisis económico de BBVA Research para España, y por José Manuel Mieres, director de la territorial este de BBVA.
Para 2026 prevé que la Comunitat crezca un 3 % y para 2027 un 2,2 %, estimaciones que si se cumplen llevarían al PIB regional a superar en 16,8 puntos el nivel de 2019.
En 2025 el crecimiento sería del 3,2 %, por encima del 2,8 % del conjunto de España, según el estudio, impulsado por los servicios públicos y privados y las medidas tras la dana que empujaron la construcción y el dinamismo de la demanda interna, pese a la moderación en la afluencia del turismo extranjero.
Ese año la afiliación a la Seguridad Social se aceleró, y el avance (3,1 %) superó en 0,8 puntos porcentuales al registrado en el conjunto de España, apoyado en la fortaleza del área de Valencia y de las zonas urbanas.
El arranque de 2026 apunta a que el empleo continúa creciendo a un ritmo superior al nacional, aunque se nota cierta desaceleración en la zona de Valencia. Por sectores, los servicios públicos, el comercio, las actividades profesionales y la construcción continuaron impulsando el avance de la afiliación en 2025, consolidándose como los principales motores del empleo desde 2019.
El consumo de los hogares sigue mostrando una elevada fortaleza, pero el turismo de origen nacional se desaceleró hasta el 5,7 % en 2025, aunque muestra un repunte en el primer trimestre de este año.
Por su parte, el gasto de los residentes en la Comunitat Valenciana fuera de su provincia continúa desacelerándose, con crecimientos del 7,4 % en 2025 y del 4,8 % en el primer trimestre de 2026.

La inversión residencial y la inmigración
Entre los factores que apoyarán el crecimiento este año y en 2027 destacan el impulso de la inversión y de la construcción, el dinamismo de las exportaciones de servicios y el apoyo de la demanda interna.
Además, las exportaciones de servicios, en particular el turismo, aunque moderan su aportación, continuarán aumentando, apoyadas por la inmigración, la incertidumbre geopolítica (que redireccionará turistas hacia la región) y los avances en productividad por hora, especialmente en el sector servicios.
La inmigración tiene un papel clave en la creación de empleo -cerca del 70 % del total desde 2022-, según el estudio, que recuerda el proceso de regularización en marcha.
La Comunitat tiene una exposición a la demanda estadounidense superior a la media española ya que las exportaciones representan el 1,9 % del PIB regional (el 1,1 % en España), y la falta de vivienda asequible se ha convertido en un importante cuello de botella, tanto para mejorar el bienestar de la población joven como para atraer y retener capital humano y, desde 2021, se han creado 186.000 hogares y se han construido 56.000 viviendas, lo que refleja un desajuste.
El informe señala que la escasez de mano de obra en determinados sectores también podría limitar el ritmo de expansión económica y será necesario alcanzar acuerdos que garanticen la sostenibilidad de la deuda autonómica a medio plazo.
En este sentido, añade, la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica debería servir «como punto de partida para avanzar hacia un modelo más simple, transparente y equitativo».









