Imagen de una agente de la Policía Nacional manipulando las notas que el arrestado dejaba a la víctima.
Imagen de una agente de la Policía Nacional manipulando las notas que el arrestado dejaba a la víctima.

Detenido por acosar durante un año a su expareja y pintarle el coche con alusiones sexuales

València (EFE).- La Policía Nacional ha detenido en Cocentaina (Alicante) a un hombre que durante un año hizo pintadas de carácter sexual en el coche de su expareja y dejaba notas vejatorias en lugares de su entorno, tanto privado como laboral, lo que provocó que la víctima tuviera que recibir asistencia psicológica.

El arrestado, de 47 años, utilizaba plantillas con mensajes vejatorios y sexualizados para confeccionar las pintadas en el vehículo de la víctima y las notas que le dejaba en su entorno, y en el momento de su detención se hallaron en su vehículo tres plantillas, dos notas ya confeccionadas y un bote de aerosol.

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El hombre ha sido detenido como supuesto autor de un delito de acoso en el ámbito de la violencia de género, al haber estado dejando a su ex pareja durante un año mensajes de carácter vejatorio y sexualizados, así como con «alusiones explícitas al consumo de sustancias estupefacientes, con aparente intencionalidad intimidatoria y menoscabo reputacional de la misma».

La víctima recibía estos mensajes en forma de pintadas en su vehículo o a través de notas o pulseras de cuentas que le dejaba en su entorno privado y laboral.

Los hechos fueron puestos en conocimiento de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM), de la Comisaría Provincial de Alicante, por parte de una mujer, quien manifestó que, desde hacía un año aproximadamente y con una periodicidad casi mensual, venía recibiendo notas de carácter vejatorio con referencias directas y reiteradas a prácticas sexuales, así como alusiones explícitas al consumo de sustancias estupefacientes.

Comisaría provincial de la Policía Nacional en Alicante.

Pintadas en su vehículo y notas y pulseras en su entorno privado y laboral

Unas veces se los pintaba directamente en su vehículo particular y otras se los depositaba en forma de nota o pulseras de cuentas tanto en el mismo vehículo como en las zonas comunes de su domicilio y en su lugar de trabajo.

Los agentes encargados del caso, en un primer análisis de las notas y pintadas realizadas directamente sobre el vehículo, hallaron una clara coincidencia en el contenido, así como una compatibilidad gráfica y material entre los distintos mensajes.

Por otro lado, el lugar y horario en el que aparecían estos mensajes en los distintos escenarios vinculados a la vida privada y laboral de la víctima apuntaban un conocimiento de las rutinas y accesibilidad a entornos habituales de la víctima.

La denunciante declaró ante los agentes que esa situación le había provocado daños emocionales, al tener que lidiar constantemente con la sensación de que la vigilaran y siguieran, lo que le provocó un estado de alerta constante que le llegó a afectar al sueño, rendimiento y estado de ánimo.

A ello habría que sumar el coste económico cada vez que sufría estos daños en su vehículo y que repercutían en el seguro contratado, así como el tiempo y perjuicio que suponía no poder disponer del vehículo cada vez que estaba en el taller.

Este escenario continuado de estrés, miedo e incertidumbre provocó a la víctima diversos ataques de ansiedad, teniendo que acudir a terapia puesto que desconocer la identidad de la persona que estaba llevando a cabo estos hechos le hizo llegar a sospechar de cada una de las personas de su entorno.

Imagen de archivo de una investigación de la Policía Nacional.

Sometía a la mujer a seguimiento y vigilancia

En cuanto a las notas que recibía, las llegó a recibir tanto en el recinto común de su lugar de residencia como a través de notas y objetos que el autor le dejaba en el buzón de su lugar de trabajo, donde además hacía poco tiempo que había empezado a trabajar.

Los agentes encontraron claros indicios que evidenciaban un patrón de comportamiento reiterado y compatible con conductas de seguimiento y vigilancia.

«Esta campaña de descrédito y acoso a la víctima formaría parte de una dinámica de hostigamiento continuado hacia ella, estableciéndose un patrón de conducta homogénea atribuible, indiciariamente, a un mismo autor», señala la Policía.

Todo ello les condujo hacia un hombre que resultó haber mantenido hacía dos años una relación sentimental con la víctima durante un periodo de un año.

La investigación también reveló que el implicado empleaba distintos vehículos para ejecutar los hechos, realizando incluso traslados largos desde su lugar habitual a los lugares donde dejaba las notas, y se le consiguió ubicar hasta en diez de los dieciséis episodios de acoso de los denunciados por la víctima.

Los agentes localizaron y detuvieron en Cocentaina al hombre identificado como presunto responsable de los hechos investigados, y en el registro de su vehículo se hallaron tres plantillas con las inscripciones “MORENA”, “TRÍOS” y “QUETAN” con las que el arrestado presuntamente confeccionaba los mensajes, así como dos notas con mensajes y un bote de aerosol.

En cuanto a posibles antecedentes entre la víctima y el arrestado relacionados con el ámbito de la violencia de género, no se halló la existencia de denuncias previas.

El detenido, tras la práctica de las diligencias policiales, pasó a disposición de los juzgados de violencia sobre la mujer de Alicante.