Alicante (EFE).- El guardiacivil que el pasado sábado asesinó a su mujer, de 51 años, e hijo, de 24, en una vivienda del cuartel de Dolores (Alicante) disparó cuando éstos se hallaban en las respectivas camas de sus dormitorios.
Fuentes cercanas al caso han señalado este jueves a EFE que la investigación concluye que las dos víctimas mortales no ofrecieron resistencia ni tuvieron opción a un forcejeo, y también que sus cadáveres no fueron movidos posteriormente.
La mujer, Marisol, y el hijo, Alberto, fueron asesinados por el marido y padre, de 55 años, quien posteriormente se suicidó de un disparo en la cabeza en un pasillo cercano. De hecho, en el examen forense se han encontrado restos de los disparos en la mano del agente.
Los resultados de las autopsias practicadas en el Instituto de Medicina Legal de Alicante y de la investigación de la Guardia Civil condujeron a que el juez de guardia que se hizo cargo del caso en un principio, el número 3 de Orihuela, se inhibiera este miércoles a favor del juzgado de la plaza número 1 de Sección de Violencia sobre la Mujer de la ciudad oriolana.
El crimen machista fue desde el principio la principal línea de la investigación de unos asesinatos que han causado una honda consternación en Dolores, una pequeña población del sur de la provincia de Alicante donde la familia era muy conocida ya que la pareja residía allí desde 1996 y Marisol era conductora de autobús escolar.

La delegada del Gobierno pide estar «alerta»
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha condenado el asesinato en Dolores tras guardar un minuto de silencio por este caso de violencia machista y ha pedido a todos estar «alerta» porque se acercan «fechas difíciles» en feminicidios.
«Fue un hecho terrible, terrorífico, que azotó un pueblo entero y también a un cuerpo, el de la Guardia Civil», ha manifestado Bernabé, que ha recordado que el asesinato se está investigando por un juzgado de Violencia de Género.
La delegada, que ha trasladado su afecto a la familia de las dos personas asesinadas, ha condenado la violencia que se ejerce contra las mujeres por el mero hecho de serlo y ha informado de que, con este caso, son ya 21 mujeres asesinadas por violencia de género en lo que llevamos de año, tres de ellas en la Comunitat Valenciana, y tres menores asesinados, dos en esta comunidad.
Ha advertido de que en los meses de verano y las fiestas navideñas suele haber un repunte de feminicidios y ha lanzado un llamamiento «a la sociedad para que estén, para que estemos alerta» ante una situación «estructural dañina» que interpela a todos: a toda la sociedad, a todas las administraciones y a todos los partidos políticos, especialmente «a los que se empeñan en negarla una y otra vez».

La «condena más absoluta» de Alicante a este asesinato machista
El subdelegado del Gobierno en la provincia de Alicante, Manuel Pineda, ha mostrado su «condena más absoluta» por el asesinato machista del sábado Dolores, cuya investigación sigue en curso, tras el minuto de silencio organizado frente a las puertas del organismo.
Pineda ha declarado no disponer de detalles nuevos sobre el esclarecimiento de los hechos, “puesto que la investigación está bajo secreto de sumario”.
“Hoy es un día de luto y queremos mostrar nuestra condena más absoluta y nuestro apoyo a los seres queridos y al pueblo de Dolores, que está totalmente conmocionado por lo sucedido”, ha señalado Pineda, quien además ha explicado que fue testigo de ello tras su visita al municipio de la Vega Baja hace unos días.
“La violencia arrebata vidas, destruye familias y no se puede hacer un uso partidista de este tipo de problemas, sino que tenemos que combatirla con la unidad de la sociedad, la responsabilidad y la coordinación de las diferentes instituciones para proteger a las víctimas y prevenir este tipo de situaciones”, ha remarcado.








