València (EFE).- Las muertes atribuibles a las altas temperaturas han alcanzado las 114 en los primeros doce días de julio en la Comunitat Valenciana, de las que 104 se produjeron la pasada semana, durante la cual se registró una ola de calor con temperaturas por encima de los 45 grados.
Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, la gran mayoría de las personas fallecidas tenían edades superiores a los 65 años.
Por provincias, 60 de los fallecimientos se han producido en la de Alicante, 37 en la de Valencia y las 16 restantes en la provincia de Castellón, según el Momo.
104 fallecidos en la semana 28
La semana más letal ha sido la 28, comprendida entre los días 6 y 12 de julio y durante la cual se produjo una ola de calor, ya que la cifra de muertes atribuibles a las altas temperaturas asciende a 104; mientras el resto falleció en la semana anterior (entre el 29 de junio y el 5 de julio).
Por días, los que registraron más muertes fueron el 10 de julio, con 22; seguido del 9 de julio con 20 fallecimientos; el 11 de julio con 19; el día 12 con 17 muertes; el día 8 con 14; y el día 7 con 8 muertes. El resto de fallecimientos se produjo entre el 1 y el 6 de julio.
Comparado con el mismo periodo del año anterior, las muertes han aumentado un 930 %, ya que entre el 1 y el 12 de julio de 2025 los fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas fueron 10, según las estimaciones del Momo. En el caso del mismo periodo de 2024, las muertes fueron 14.
Las cifras que publica diariamente el sistema MoMo no son definitivas, ya que recalcula continuamente las estimaciones incorporando las defunciones que se han podido notificar con retraso, por lo que las cifras se actualizan de forma permanente y no se consideran definitivas y consolidadas hasta transcurridas varias semanas.
El sistema MoMo estima el exceso de defunciones comparando las muertes observadas con las esperadas en un territorio y un período concretos, y permite detectar excesos de mortalidad por todas las causas y por lo tanto también estimar los fallecimientos que son atribuibles a episodios de temperaturas extremas, como el calor o el frío, aunque no determina causas individuales de muerte, sino patrones asociados a situaciones como olas de calor, frío intenso u otros periodos de sobremortalidad.










