València (EFE).- El pleno de Les Corts Valencianes ha aprobado este miércoles, con los votos del PP y Vox y el rechazo del PSPV-PSOE y Compromís, los presupuestos de la Generalitat para 2026, los terceros de esta legislatura y los primeros desde que Juanfran Pérez Llorca fue elegido president en sustitución de Carlos Mazón hace ocho meses.

El respaldo de Vox, determinante
El respaldo de Vox ha resultado determinante, al igual que en las anteriores cuentas públicas de la legislatura, para sacar adelante unos presupuestos que ascienden en esta ocasión a 33.305 millones de euros, ya que los 40 escaños del PP en el hemiciclo valenciano están diez por debajo de la mayoría absoluta, que sí suma con los 13 diputados de Vox.
Durante la tramitación parlamentaria, el PP ha aprobado todas las enmiendas de Vox menos la que pedía reducir de nuevo el presupuesto de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, gracias a las cuales se ha incluido en esta ley presupuestaria la ‘prioridad nacional’ en las ayudas sociales o el acceso a la vivienda, y ha rechazado las 5.000 de la oposición.
La aprobación de la ley presupuestaria la han recibido con aplausos los parlamentarios del PP y de Vox -los primeros puestos en pie, los segundos sentados en el escaño-, mientras que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se ha acercado a dar la mano al síndic de Vox, José María Llanos.

Primeros presupuestos con ‘prioridad nacional’
El primero en explicar el voto ha sido el síndic de Vox, quien ha destacado que estos presupuestos son los primeros en incluir la «prioridad nacional por ley», la cual «ha llegado para quedarse» y «más pronto que tarde llegará a la normativa nacional» para poner a «los españoles primero» al optar a ayudas sociales o una vivienda pública.
Llanos ha alertado de que «no son los presupuestos» de su partido y «queda mucho camino por recorrer», son «solo el comienzo», pero «cuanto más fuerte sea Vox en las instituciones, más prioridad nacional habrá en las políticas públicas, mayor será el recorte del gasto político» y más recursos podrán destinarse «al bienestar de los españoles».
Además, ha dicho que, en materia de inmigración, estos presupuestos empiezan a impulsar un cambio de modelo, con el cambio de la Oficina valenciana de Inclusión por la de Arraigo y Retorno, y ha reivindicado que estos presupuestos «son mejores» porque Vox «ha obligado a cambiar el rumbo».
El síndic del PP, Nando Pastor, ha defendido que con esta aprobación la Comunitat Valenciana «proyecta estabilidad» y Pérez Llorca posibilita que se puedan seguir creando viviendas protegidas, que los ciudadanos paguen menos impuestos, que haya menos burocracia o que 8 de cada 10 euros vayan a políticas sociales.
Ha respondido a las críticas de la oposición que escuchar esta semana a un socialista «dar lecciones de ética y de moral repugna» y ha asegurado que «nunca el color de la piel ni la raza» será el criterio para que el Consell del PP conceda o no ayudas, mientras que ha destacado que los alcaldes socialistas «se han adelantado aplicando el arraigo».

La oposición dice que manda Vox
Desde la oposición, el síndic socialista, José Muñoz, ha recomendado al president que «celebre este presupuesto infame, porque sera el último», y ha destacado que Vox reivindica de manera «orgullosa y henchida» estas cuentas como suyas, lo que evidencia «la debilidad» de Pérez Llorca, que se ha resistido a sus demandas sobre la AVL pero no sobre derechos humanos.
Ha lamentado que por primera vez en España y posiblemente en las democracias occidentales «el concepto de apartheid y de segregación racial pasará ser el concepto principal» para asignar los recursos públicos, y ha afirmado que es «tremendamente inconstitucional» que para poder acceder a una ayuda o servicio público la diferencia pueda ser «el color de piel o la raza».
Muñoz ha anunciado que recurrirán al Tribunal Constitucional esta ley, porque según el artículo 14 de la Constitución nadie puede ser discriminado «por su origen, su religión o su procedencia», y ha aseverado que «aquí les molestan los inmigrantes pobres», y además ha acusado al conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, de hacerle «una peineta».
El diputado de Compromís Carles Esteve ha afirmado que estos supondrán «los últimos presupuestos» que aprobará la bancada de la derecha, porque dentro de unos meses «este Gobierno indigno se acaba» y «la vergüenza va a cambiar de bando» de la mano de su formación, que es «la alternativa» para darle «un futuro signo» a los valencianos.
«Ha quedado muy claro quién manda realmente», ha afirmado Esteve, quien ha criticado que Pérez Llorca se haya acercado a dar la mano a un síndic de Vox que «ni se ha levantado de la silla», y ha destacado que el PP «se ha sabido plantar» ante las exigencias de Vox sobre la AVL, y por eso Compromís se ha abstenido al votar esa sección.









