Madrid (EFE).- La Policía Nacional ha detenido en Gandía (Valencia) a un pederasta reincidente que distribuyó fotografías sexuales con su bebé de apenas un año y compartió en foros pedófilos otras imágenes íntimas realizadas a la hija menor de su pareja sin su consentimiento.
El Grupo IV de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia (UCC) de la Policía Nacional arrestó a principios de septiembre a este «abusador sexual» que se encuentra en prisión, acusado de delitos de producción y distribución de material pornográfico infantil así como de un delito de descubrimiento y revelación de secreto.
La investigación se inició en agosto cuando en labores de ciberpatrullaje, los agentes detectaron en foros de distribución de material de pornografía infantil imágenes sexuales de un bebé de corta edad, menos de un año, y otras fotografías en las que se veía en la calle a una joven, aparentemente también menor, junto con comentarios de un hombre que alardea de haber abusado de ella y de drogarla.

Escondido en el armario para evitar la detención
En algunas de estas imágenes se veía a la chica sosteniendo en sus brazos a un bebé, presuntamente el mismo de las fotografías también descubiertas, una coincidencia que hace saltar las alarmas a los agentes, admite en declaraciones a EFE Eduardo Casas, subinspector de este grupo.
Los agentes analizaron detalle a detalle de las fotos encontradas hasta determinar que algunas de ellas se habían tomado en una zona concreta de Gandía, y esto llevó a su vez a los agentes hasta un hombre de 39 años y nacionalidad española con antecedentes policiales por hechos similares en 2014 y 2023.
El pasado 1 de septiembre, los agentes le localizaron en el domicilio de su pareja. Se había escondido en el armario y llevaba el mismo pantalón corto que vestía en las fotos de abuso sexual con su bebé. Los agentes localizaron también el lugar donde se habían realizado esas fotografías en la misma vivienda.
Mientras, la otra menor, de unos 16 años, e hija de la novia del detenido, declaró a los agentes que nunca había sido abusada ni drogada.
También les aseguró que desconocía que el detenido había realizado esas fotos íntimas ni que las hubieran distribuido en foros pedófilos donde este abusador mostraba una preocupante y peligrosa obsesión hacia ella, a juicio de los investigadores.










