València (EFE).- Greenpeace ha desplegado el iris de un ojo gigante de 530 metros cuadrados en el Hemisfèric de València con el mensaje «El mundo está observando» y «El activismo no es un crimen» en apoyo a los once activistas acusados por otra acción en 2021 contra un buque gasero en el puerto de Sagunto que irán a juicio este miércoles en València.
El ojo de 26 metros de diámetro se ha desplegado en la cubierta del Hemisfèric junto a dos pancartas de 180 metros cuadrados en las piscinas adyacentes con los mensajes «The world is watching» («El mundo está observando») y «Activism is not a crime» («El activismo no es un crimen»).
Un total de 43 activistas de Greenpeace han formado parte de esta protesta en solidaridad con sus compañeros que participaron en 2021 en una protesta en el puerto de Sagunto contra un buque cargado de gas, según ha informado la organización en un comunicado.
Fuentes de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) han explicado a EFE que, tras ver desplegado el ojo y las pancartas con ambos mensajes de Greenpeace, han alertado a la Policía Nacional y se ha procedido inmediatamente a su retirada.

El juicio se celebrará este miércoles
El juicio contra estos activistas, de ocho nacionalidades (entre ellos cuatro españoles), se celebrará este miércoles, 23 de septiembre, justo frente al Hemisfèric, en la Ciudad de la Justicia de Valencia y el Ministerio Fiscal pide cinco años de cárcel para cada activista, «una de las penas más altas que se han solicitado nunca en Europa por ejercer activismo ambiental», según denuncia Greenpeace.
La directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, Eva Saldaña, ha declarado en el comunicado que «defender la vida en este planeta no es un delito y perseguir a quien la defiende es una amenaza para las libertades de toda la sociedad».
«Este 23 de septiembre no se sientan 11 personas en el banquillo por un hecho aislado, se pone en cuestión la legitimidad de la protesta pacífica en un momento crítico para la humanidad. Exigir cinco años de cárcel contra el activismo pacífico no busca justicia, busca infundir miedo para silenciar a quienes señalan a los responsables de la emergencia climática», ha añadido.
Saldaña ha insistido en que Greenpeace «lleva más de 50 años demostrando que los grandes avances de la sociedad nacen de personas dispuestas a alzar la voz» y ha advertido: «No nos van a callar. No nos disculparemos por estar en el lado correcto de la historia, y mucho menos daremos un paso atrás».
El derecho a la protesta es «un derecho humano»
En el comunicado, la directora ejecutiva de Greenpeace España ha subrayado que el derecho a la protesta supone «un derecho humano recogido y protegido por Naciones Unidas» y, por ello, organizaciones como Amnistía Internacional o relatores especiales de Naciones Unidas, como Michel Forst, atenderán este juicio como observadores.
En el marco de esta misma reivindicación, el rompehielos Arctic Sunrise de Greenpeace llegó el pasado jueves a València para abrir sus puertas al público con visitas gratuitas y múltiples actividades de apoyo en los días previos y posteriores al juicio









