València (EFE).- El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reivindicado el «diálogo» y la «estabilidad» proporcionados por su Consell a lo largo de la legislatura, gracias al apoyo de Vox, y ha anunciado 55 medidas para continuar el cambio iniciado en 2023 y que, según ha dicho, «no se acabará».
Durante el último debate de Política General de la legislatura, Pérez Llorca ha defendido los avances realizados durante sus diez meses al frente del Gobierno valenciano y a lo largo de la legislatura en vivienda, en sanidad, fiscalidad, servicios sociales, educación o infraestructuras.
Sin embargo, ha destacado que todo ello se ha hecho «con una mano atada a la espalda» y «castigados» por un Gobierno central «rehén de los separatistas e incapaz de presentar presupuestos, legislar y, como hemos visto en Ceuta, siquiera defender la integridad territorial de España».

Un discurso de dos horas
En un discurso de unas dos horas, el president ha anunciado, entre otras cuestiones, un plan sanitario de 2.459 millones; nuevas desgravaciones fiscales; 60 millones para ayudas al alquiler o un seguro pagado por la Generalitat para propietarios de viviendas vacías que las alquilen a precios asequibles.
Pérez Llorca ha iniciado la sesión expresando su «sentimiento de apoyo, solidaridad, acompañamiento y empatía» a las víctimas de la dana de 2024, y ha defendiendo «la estabilidad institucional, política y presupuestaria» que han sabido preservar con el apoyo de Vox, al que ha agradecido «la altura de miras que ha tenido».
«Hemos dialogado, pactado y llegado a acuerdos que han permitido trabajar por el conjunto de los valencianos, le pese a quien le pese», ha asegurado, y ha señalado que la gestión «no necesita abusar de proclamas ni de retórica», sino de «resultados medibles» y eso «pasa por aportar soluciones efectivas a los problemas reales».
En este sentido, ha desglosado las principales medidas puestas en marcha en estos diez meses, y ha avanzado su proyecto de futuro y su apuesta por una Comunitat «que cuide»; donde «cada persona pueda construir su proyecto de vida»; que «produzca, compita y prospere»; que sea «segura y preparada» y que tenga «voz propia».

Propuestas reales y con presupuesto
«El cambio que el Partido Popular prometió en 2023 continúa sin desviarse ni dar un paso atrás», ha manifestado, antes de anunciar 55 acciones de gobierno «reales, con presupuesto y calendario», frente a los «power points» o «maquetas» del anterior gobierno del Botànic.
Así, ha anunciado el ‘Pla Avancem Salut’ con 2.459 millones para la sanidad pública valenciana; un plan específico de refuerzo de las asignaturas de Matemáticas y Lengua; la ampliación de plazas concertadas en residencias o la consideración de numerosas a las familias con dos hijos.
En materia de vivienda, ha avanzado ayudas al alquiler por 60 millones, un seguro pagado por la Generalitat para propietarios de viviendas vacías que las alquilen a precios asequibles y la ampliación hasta los 50 años para acceder al aval del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF).

Pérez Llorca ha destacado que el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años que ha sido desahuciada de su casa en Madrid, «refleja el fracaso de las políticas de la izquierda», pues esta mujer ha sido «una víctima de las políticas de Pedro Sánchez con la ayuda de Compromís».
También ha avanzado nuevas deducciones fiscales pues bajar impuestos, ha dicho, «no es ideología» sino «aritmética»; un plan estratégico de turismo; una ley de apoyo a empresas emergentes y 200 millones para obras contra inundaciones y mejora del ciclo integral del agua, así como medidas específicas para la recuperación tras la dana.
Ha reivindicado que la central nuclear de «Cofrentes no se cierra»; ha abogado por «una cultura sin etiquetas» y «patrimonio de todos, no de unos pocos», y ha asegurado que solo hay un proyecto político que puede garantizar el futuro, la libertad y la seguridad elegidas por los valencianos en 2023 y es «el proyecto del PP».

Reclamaciones al Gobierno
Durante su discurso, el president ha incidido en el «maltrato y el desprecio» del Gobierno de España a la Comunitat Valenciana en cuestiones como el agua, la financiación y las infraestructuras, además de denunciar el «boicot» al autogobierno de los valencianos y solicitar «respeto» a las señas de identidad de la Comunitat.
Le ha reprochado la falta de unos Presupuestos Generales del Estado, sus recortes al agua del trasvase Tajo-Segura o su falta de compromiso con la reconstrucción tras la dana de 2024, y le ha exigido una reforma del sistema de financiación justa «y no mirando solo por los intereses de Cataluña», un fondo de nivelación transitorio y el pago por la atención sanitaria a los desplazados o por la dependencia.
«Es desolador pensar todo lo que se habría podido hacer si el Gobierno central hubiera tenido más sensibilidad y voluntad de diálogo con la Comunitat Valenciana», ha lamentado, pero ha dicho que continúa «teniendo la puerta abierta y la mano extendida para solucionar los problemas de los valencianos».










