València (EFE).- La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha subido a rojo (peligro extraordinario) a partir de las 18 horas de este jueves el aviso por lluvias en el litoral y en el interior norte de Castellón y en el litoral de Valencia, ante la previsión de que se acumulen 90 litros por metro cuadrado en una hora y hasta 250 en doce horas.
Aemet espera que a partir de las 18 horas las precipitaciones puedan dejar 90 litros por metro cuadrado en una hora y 250 litros en doce horas en el litoral y el interior norte de la provincia de Castellón, mientras que en el litoral norte de Valencia se podrían acumular 90 litros en hora y 180 en doce horas, y en el litoral sur de Valencia 90 litros en una hora.
El aviso rojo se ha establecido inicialmente hasta las 1:59 horas de este viernes en el caso del interior norte de Castellón y del litoral de Valencia, y hasta las 11:59 horas del viernes para el litoral de Castellón.
Así, se eleva el umbral de riesgo inicialmente previsto como naranja (peligro importante) a partir de las 14 horas de este jueves para las provincias de Castellón y Valencia y el litoral norte de Alicante por precipitaciones de 50 l/m2 en una hora y hasta 160 en doce horas, que se activará a esa hora para subir a rojo cuatro horas después en algunas zonas.

«Peligro extraordinario» e «impactos muy graves o catastróficos»
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, había señalado que a partir de este mediodía la situación meteorológica en esas zonas podía ser «potencialmente muy adversa» y derivar en un aviso rojo, ya que se estaba «en los límites» por la cantidad de lluvia que podía caer en poco tiempo y de forma estática.
De hecho, el conseller señaló este miércoles que los 160 litros por metro cuadrado se podían acumular iincluso en dos horas, y que si las tormentas eran estáticas se podían alcanzar incluso los 180 litros por metros cuadrado en doce horas, y 200 litros en 24 horas.
Según el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos, un aviso rojo implica que el peligro es extraordinario, ya que los bienes y la población vulnerables o en zonas expuestas al fenómeno podrían sufrir «impactos muy graves o catastróficos».
En estos casos, la recomendación es no viajar salvo que sea estrictamente necesario, mantenerse informados de la predicción meteorológica más actualizada, tomas medidas preventivas y actuar según las indicaciones de las autoridades







