Cuando el tiempo tuitero se hace viral: Aemet llega a 100.000 seguidores en la Comunitat

Por Marta Rojo
València (EFE).- Comunicar la información meteorológica en una situación de emergencia climática pasa por comprender que «ya no basta con la información genérica, ahora se pide precisión», y es la tarea que ha llevado a la cuenta de Twitter de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat Valenciana a superar los 100.000 seguidores en sus menos de diez años de vida.
«Las emergencias meteorológicas surgen cuando surgen, y se espera que las comuniquemos a cualquier hora», destaca a EFE el responsable de Climatología de Aemet en la Comunitat, José Ángel Núñez que, junto con el delegado territorial, Jorge Tamayo, puso en marcha este perfil en 2013.

Tuitear a deshoras

Núñez admite que dar cuenta de las emergencias climáticas es “un trabajo muy cansado física y mentalmente”, que «no es como trabajar en un comercio que abre y cierra las puertas a horas determinadas», sino que puede llevar, por ejemplo, a tener que tuitear sobre los reventones térmicos que causaron un accidente en el Festival Medusa de Cullera el pasado agosto a las cuatro de la mañana.
La cuenta de Twitter de Aemet en la Comunitat Valenciana consigue su máximo número de seguidores nuevos e interacciones «cuando hay fenómenos meteorológicos adversos», como asegura su responsable, que destaca entre ellos la DANA de 2019, que tuvo a la gente pendiente de las redes «por lo catastrófica que fue y por el riesgo de vidas y bienes».

Vista general de un amanecer nublado en la Comunitat Valenciana. EFE/Kai Försterling/Archivo


Pero no solo eso: también la explicación meteorológica de las nevadas de 2017 «en algunos puntos situados a nivel del mar» o las tormentas secas que dieron origen a los incendios de Bejís y Vall d’Ebo de este verano han generado picos de interés en redes.

Recordar efemérides


Desde el Twitter de Aemet Comunitat Valenciana, que tiene ya una tercera parte de los seguidores de la cuenta de Aemet España, no solo se cubren emergencias de este tipo, sino que también se comparten datos históricos y se recuerdan efemérides, algunas más cercanas, como la riada de 1997 en Alicante, y otras más lejanas, como la riada en València o la pantanada de Tous.
«Generan mucha interacción porque siempre nos escribe gente que lo vivió, o familiares de las personas que lo sufrieron, y nos cuentan su historia», afirma Núñez; desde esta red social intentan «responder siempre» aunque a veces el volumen de respuestas lo hace «imposible».
Para la información histórica, Aemet Comunitat Valenciana cuenta con acceso a un archivo de más de un siglo y medio, con información que data hasta de 1859, cuando se pusieron en marcha los observatorios de València y Alicante.

Desmentir bulos


«Tenemos más de 100 años de datos, algunos digitalizados, otros en papel, que complementamos con los comentarios originales de los observadores y las hemerotecas», detalla Núñez.
Además de divulgar datos históricos, el equipo valenciano de Aemet se ha visto obligado, en varios momentos, a «desmentir bulos», aunque el responsable de Climatología admite que «muchas veces no son malintencionados, sino de buena voluntad, derivados de la rapidez de comunicación».
«Nos suele pasar con las fotos que la gente cuelga cuando está granizando y muestran granizo del tamaño de una pelota de tenis», señala Núñez, quien afirma que «lo que suele haber detrás es que Fulanito se lo ha pasado a Fulanito por Whatsapp».
Por eso, son especialmente cuidadosos en el uso de la imagen y solo comparten fotos y vídeos de los trabajadores de la agencia, además de los colaboradores y «gente conocida, de confianza».
Según Núñez, en el día a día de esta comunicación, «el protocolo te lo dicta la experiencia», que es la que indica «cuál es la información relevante para dar, porque es imposible volcarlo todo».
A ello se suma que, a su juicio, «comunicar desde un organismo oficial es muy complejo, porque cualquier información confusa que des puede generar una alarma mayor», por lo que apuesta por «la información de valor, útil» y por el «cuidado para evitar meter la pata».

Emergencia climática


Para el responsable de Climatología de Aemet Comunitat Valenciana, se trata de un trabajo especialmente importante en el marco de la emergencia climática, que ha incrementado el interés por el clima «aunque en territorio valenciano siempre ha existido».
«Muchas veces, cuando se comunica el cambio climático, se hacen informaciones demasiado genéricas, sobre paneles de expertos y organismos internacionales», lamenta Núñez, que se muestra convencido de que la gente «quiere información más concreta sobre qué pasa en su territorio, si ha pasado antes o qué se puede esperar».
Es un cambio en el público que han notado desde 2013: «Parece que diez años no son nada pero la ciencia ha avanzado mucho y la gente lo sabe, por eso pide más precisión y más detalle del impacto de los fenómenos sobre su territorio».
Para dar respuesta a ese tipo de enfoque, asegura, es vital la coordinación, y agradece la cooperación de los equipos de comunicación del resto de servicios de emergencias pues, asegura, «que cada uno vaya a su aire solo aumenta la confusión». EFE

Edición web: Adolfo Ibarra