Eva García González |
Santander (EFE).- Francisca Calpe emigró a París en busca de su libertad en la primera Guerra Mundial y se integró en la vanguardia artística de la Belle Époque, un periplo que cuenta su nieto, José María Goñi, en una novela elaborada a través de relatos de su madre y del diario de «La española de Montmartre».
Ese es el título de la obra sobre la vida de su abuela que ha contado, en una entrevista telefónica con EFE, el escritor José María Goñi.
Explica que historias como las de su abuela, que su familia no conoció hasta que su madre Carmen cumplió 90 años y decidió compartirla con hijos y sobrinos, «hay que contarlas en memoria de todas las mujeres que intentaron arañar un poco de libertad».
El escritor ha presentado su novela, titulada tal y como se conocía a su abuela ‘La española de Montmartre’ (Bookman, 2025), en el Ateneo de Santander, donde ha recalcado que se trata de una historia de «amor, dolor, miseria y amistad».
«Era un secreto de la familia. Éramos conscientes de que tanto nuestra madre como sus hermanos ocultaban algo, entre otras cosas porque todos los primos teníamos distintos apellidos, pero ellos se quedaban callados por respuesta», recuerda el escritor.
De película
En sus últimos años de vida su madre «se derrumbó» y contó de memoria todo lo que Francisca le había relatado, anécdotas e historias que Goñi recogió cada noche mientras ella vivió en su casa hasta fallecer.
«Sabíamos que era de película, pero no que fuera de esas dimensiones. Antes se veía como una historia indecorosa y a ocultar, ahora hermanos y primos hemos decidido que estas historias se tienen que explicar», afirma.
Francisca Calpe (Montanejos, Castellón, 1885) accedió al entonces «privilegio» de la educación, algo «inaudito» para una mujer en aquella época, reconoce Goñi, gracias a la última voluntad de su padre, al que en su pueblo consideraban un ‘afrancesado’.
A los 23 años se fue a Barcelona en pleno proceso de las revoluciones que culminaron en la Semana Trágica y allí se enamora de Carlos, «el amor de su vida», pintor vanguardista que fue alumno de Picasso y al que buscaban por apoyar la huelga general.
Se tuvieron que exiliar a París y terminaron en Montmartre, donde «lograron integrarse en la vanguardia artística» de la ciudad y vivieron una historia de «amor, miseria, dolor y amistad».
Calpe y Blanchard
Calpe fue coetánea e íntima amiga de la cántabra María Blanchard, a la que conoció en una sesión de espiritismo en París y con la que compartió años de su vida, siendo Blanchard quien retrató a la valenciana en 1913 en un cuadro que se exhibe a día de hoy en el Museo de Arte Moderno de la capital Francesa.

Entre otras anécdotas, Goñi comparte con EFE una en la que, durante la inundación de París de 1910, en la que se desbordó el Sena, ambas amigas junto a la marquesa de Castelldosrius, Isabel Güel y Clotilde Narcisse, la mujer del pintor Aristide Maillol, montaron un campamento en el Sagrado Corazón de Montmartre para ayudar a los afectados.
«Eran cuatro mujeres que se hicieron íntimas amigas, pero que jamás tendrían que haberse conocido porque venían de lugares completamente diferentes», señala el escritor.
Otros de los nombres que conforman la novela y que pasaron por la vida de Calpe son el pintor Pablo Picasso y su pareja de entonces, Fernande Olivier, el poeta Guillaume Apollinaire, el escritor y periodista Ramón Gómez de la Serna, el poeta Max Jacobs o el pintor e ilustrador Juan Gris.
Vanguardia de tú a tu
«Todo lo que se cuenta es verdad, con algunos diálogos ficticios, y Agatha Ruiz de la Prada, bisnieta de Isabel Güel, avala la historia», destaca.
Con la vida de Calpe, Goñi pretende animar a que las «feministas libertarias que vivieron bajo la opresión» cuenten sus historias, se escriban, editen, publiquen y distribuyan, porque «España como país ha maltratado históricamente a las mujeres y hay que pedir perdón».
«Para la libertad hizo falta mucha lucha, sacrificio y miserias. Si no hacemos las cosas bien, corremos el riesgo de dar un paso atrás, e historias como esta se tienen que explicar», apunta









