Madrid (EFE).- El Gobierno ha apoyado llegar «hasta el final» en la investigación sobre las denuncias de dos exempleadas del cantante Julio Iglesias que le acusan de presunto acoso y agresión sexual y la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ha pedido que no haya «ningún espacio de impunidad en ningún ámbito de la sociedad».
«No vamos a mirar hacia otro lado», ha dicho la portavoz y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros y tras otorgar veracidad a las informaciones que hoy publican el periódico digital eldiario.es y la cadena de televisión Univisión Noticias en Estados Unidos.
Ambos medios han contrastado los testimonios de las mujeres supuestamente afectadas con entrevistas a profesionales que les atendieron de sus secuelas y que aseguran disponer de documentos que respaldan su relación laboral con el compositor.
La Ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha recalcado en la red social X que «ante el machismo, no se puede mirar para otro lado porque la negación intensifica el problema» y ha confiado en que «se investigue y se llegue hasta el final».
«Cuando no hay consentimiento, hay agresión»
«Sin cuestionar la presunción de inocencia, en España la ley protege a las víctimas. Cuando no hay consentimiento, hay agresión», ha incidido Redondo, al tiempo que la portavoz del Gobierno ha señalado que, pese a no haber leído en profundidad las informaciones, el trabajo periodístico le merece mucho respeto.
Saiz ha señalado el compromiso «contundente, firme y rotundo del Gobierno de España ante cualquier violencia, acoso o agresión contra las mujeres».
«Que no haya ningún espacio de impunidad en ningún ámbito de la sociedad. No vamos a mirar hacia otro lado», ha insistido tras no aclarar si el Gobierno retirará la Medalla de Oro al Mérito en la Bellas Artes que recibió Julio Iglesias en 2010 de parte del Gobierno.
Por su parte, Redondo ha añadido que «se puede ser un excelente cantante y un excelente artista, pero tener un lado muy oscuro, muy machista, un lado realmente preocupante» y ha agradecido a las mujeres que alzan la voz contra estas actitudes.
«Es un problema estructural y necesitamos levantar el miedo», ha recalcado.
Un recordatorio de no repetición
Además, las dos mujeres coinciden al señalar que han denunciado para que otras lo denuncien y no vuelvan a sufrir abusos de este tipo.
Así lo recoge Amnistía Internacional en un comunicado remitido esta noche a EFE, en el que se indica que según la denuncia estas mujeres «habrían vivido múltiples y distintas formas de violencia —sexual, psicológica, física y económica— por parte de Julio Iglesias, entre enero y octubre de 2021 mientras laboraban en propiedades que el acusado tiene en República Dominicana y Bahamas».
«Según su testimonio, el denunciado las habría agredido y acosado sexualmente, habría revisado regularmente sus celulares, les habría prohibido salir de la casa donde trabajaban y les habría exigido jornadas laborales de hasta 16 horas al día, sin días de descanso y sin contrato».
El 5 de enero, continúa la nota de AI, «se pusieron en conocimiento de la Fiscalía hechos “que podrían constituir un delito de trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre”, “delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales tales como acoso sexual”, así como un delito de lesiones y delitos contra los derechos de los trabajadores».