La mezzosopranoTeresa Iervolino (que interpreta el papel de Orfeo ), durante la presentación en la Sala de Cámara del Auditorio de Tenerife, de la ópera Orfeo ed Euridice, de Christoph W. Gluck. EFE/Miguel Barreto
La mezzosopranoTeresa Iervolino (que interpreta el papel de Orfeo ), durante la presentación en la Sala de Cámara del Auditorio de Tenerife, de la ópera Orfeo ed Euridice, de Christoph W. Gluck. EFE/Miguel Barreto

«Orfeo y Eurídice», el mito del amor a través de la muerte, revive en la Ópera de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Ópera de Tenerife iniciará su andadura de 2026 con «Orfeo y Eurídice», el título con el que Gluck inicia la transición a la ópera moderna y que tendrá una escenografía a cargo de Mal Pelo, Premio Nacional de Danza, en la que se impone una contranarrativa: el amor se encuentra a través de la muerte.

La ópera que estrenó Christoph W. Gluck en Viena en 1762, basada en el mito griego homónimo, se representará en el Auditorio de Tenerife el 22 y 23 de enero con un tándem de directores, María Muñoz y Pep Ramis, y diseño de escenografía y vestuario de Lluc Castells, el iluminador Luis Martí y el creador de audiovisuales Leo Castro, que proyectará mensajes en las paredes del montaje escénico.

La dirección musical corre a cargo de Jordi Francés y los tres roles de esta ópera serán interpretados por la mezzosoprano Teresa Iervolino como Orfeo, la soprano Ana Vieira Leite como Eurídice y la también soprano Mira Alkhovik como la diosa Amore.

En la rueda de prensa de presentación de la obra el director musical, Jordi Francés, comentó que se ha hecho un trabajo arqueológico de investigación musical para traducir a la sensibilidad contemporánea el lenguaje musical del siglo XVIII.

Para ello se ha partido de cómo Gluck, acompañado del libretista Raniero de Calzabigi, pusieron empeño en transformar la ejecución operística de la época, que buscaba el virtuosismo, el ruido, el lucimiento personal, en un ejercicio «de honestidad», continuó Francés.

«Esta filosofía ha sido el pilar básico del pensamiento de esta ejecución: cantar desde la emoción», subrayó.

A su vez Pep Ramis, que admitió lo inusual de que se encargue la escenografía a dos coreógrafos, aludió a lo difícil de ir justamente a la contención y la sencillez, por lo que se optó por plantear una contranarrativa a partir de imágenes ya grabadas con textos de diferentes autores, entre ellos, Shakespeare.

Pero lo esencial de esta contranarrativa es que al final los amantes, Orfeo y Eurídice, se unen en la muerte «para que el amor vaya más allá de todo».

Todo ello va acompañado de bailarines que ejemplifican este viaje de la luz a través de las sombras, la tensión poética, como indicó Pep Ramis, con un movimiento de cuerpos «que crean paisajes» con los que se acompaña el viaje interior de Orfeo.

Precisamente la intérprete de Orfeo, la mezzo Teresa Iervolino, indicó que lo importante no es el barco sino el viaje y en el caso de «Orfeo y Eurídice» el mito es universal porque habla del dolor de la pérdida.

La soprano Ana Vieira Leite aludió a que no es la primera vez que encarna a Eurídice pero se estrenó en el papel con el libreto en francés, y ahora la experiencia es totalmente diferente, como una página en blanco para desarrollar y mostrar el dolor y la muerte de un personaje en apenas 20 minutos sobre el escenario.

Mira Alkhovik, la soprano que representa a la diosa Amore, señaló la dificultad de encontrar un punto de partida para dar vida al personaje hasta que de repente, ayer durante una visita al Teide, lo encontró en la naturaleza: el amor es la lucha, la energía y la resiliencia de los árboles del bosque, y de la inmensidad y la impresionante calma del océano.

José Luis Rivero, director artístico del Auditorio de Tenerife, aseguró que ha sido «una aventura» unir todos los lenguajes escénicos para representar el título de Gluck, para el que también intervendrá el Coro Titular Ópera de Tenerife-Intermezzo y la música del ensemble barroco Concerto München, cuyo director musical es Johannes Berger.

Además, habrá una orquesta que tocará desde el escenario e incluso interactuará con los personajes, junto con los bailarines de la compañía Mal Pelo.

El espectáculo se servirá de la orquesta barroca no como un ejercicio historicista que simula el sonido de la época, sino como un ejercicio performático, con el objetivo de traducir el código del siglo XVIII a los oídos del público de hoy.

El consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, José Carlos Acha, aludió a la influencia que tuvo el «Orfeo y Eurídice» de Gluck en obras posteriores, como «La flauta mágica» de Mozart y el «Fidelio» de Beethoven.

La ópera cuenta con el patrocinio de Instituto Canario de Desarrollo Cultural del Gobierno de Canarias y el Instituto Nacional de Artes Escénicas y Música (Inaem) del Gobierno de España.

Además, el Cabildo tinerfeño ha puesto en marcha por segunda temporada consecutiva la Lanzadera Ópera, que ofrece transporte gratuito con dos guaguas de TITSA desde Adeje y Buenavista hacia el Auditorio de Tenerife para las funciones de los títulos de abono de Ópera de Tenerife. EFE