Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- El director de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, Karel Mark Chichon, ha enseñado a la cantaora Estrella Morente «lo que le queda por descubrir como profesional» en la primera interpretación que hará del ‘Sombrero de Tres Picos’ de su «venerado» Manuel de Falla.
Así lo ha confesado este jueves la artista, recientemente distinguida con la Medalla de Oro al mérito de las Bellas Artes, en la presentación en rueda de prensa de los conciertos que ofrecerá este fin de semana en Gran Canaria y Tenerife en el marco del 42º Festival Internacional de Música de Canarias.
Unos recitales en los que se ejecutarán las obras más aclamadas de Manuel de Falla y Maurice Ravel cuando se cumplen 150 años del nacimiento de los compositores gaditano y francés, y casi en el ecuador de un festival en el que la orquesta que dirige Chichon, demostrará que «está en forma y posee una gran flexibilidad sonora», tal y como exige la música de estos dos autores.
La cantaora ha agradecido el profundo conocimiento que posee Chichon de Manuel de Falla y ha considerado que «es un privilegio ser dirigida por un especialista» en este compositor gaditano como es el titular de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, quien ha admitido que «lleva su música en la sangre porque pasa todos los veranos en Cádiz» y porque, a su juicio, «no hay otra que pueda transmitir mejor la esencia del Puerto de Santa María o de las noches de Andalucía».
Morente ha destacado que el primer contacto que tuvo este miércoles con la orquesta fue «realmente impactante y le dejó sin palabras».
«Algo bloqueó mis sentidos, cuando la orquesta empezó a sonar fue realmente muy emocionante y me llenó de respeto, admiración y emoción. Es la primera vez que interpreto ‘El Sombrero de tres picos’ y espero hacerlo desde el cariño, desde la veneración absoluta al genio Falla y bajo la batuta de alguien realmente increíble que como músico es todo un regalo», ha referido la hija del fallecido Enrique Morente.
Chichon ha explicado que cuando se empezó a diseñar el programa que se desarrollará en estos dos conciertos «lo primero que le vino a la mente fue Falla, pero especialmente ‘El sombrero de tres picos’, que se hace muchas veces solo como suite la primera parte», pero que, en su opinión, debe hacerse completa, para lo que pensó en Estrella Morente «porque sabía que no lo había hecho y que era lo que le faltaba hacer», como «se ha demostrado».
El maestro británico ha subrayado que interpretar este programa con música de Falla y Ravel «no es más fácil que la tercera -sinfonía- de Mahler, porque en la segunda parte tiene ‘El Bolero de Ravel’, que es la cosa más difícil para todos los solistas que lo interpretan, y ‘La Rapsodia Española’, una obra enormemente complicada».
Por ello, ha admitido que lo que ha querido hacer con este programa es «mostrar lo que puede hacer esta orquesta» de Gran Canaria.
La cantaora ha asegurado que le unen «muchísimas cosas» al Auditorio Alfredo Kraus, donde actuará el sábado, un espacio que considera «sagrado», dada la adoración que siente «hacia el maestro Alfredo Kraus», con quien, como sus hermanos, «tuvo una relación muy especial desde niña», ya que era amigo de su padre, quien siempre le llamaba «el canario doble».
Por ello, ha dicho que «es una suerte poder hacer música en un espacio que está dedicado a él, tan bien hecho, además, porque hay veces que se hacen las cosas y no se alcanza la calidad que hay aquí, de acústica y visual», a lo que se suman «los camerinos más bonitos que ha conocido».
Para Morente, «existe un paralelismo entre el cielo y las noches de Andalucía y esta tierra» canaria «volcánica, mágica, que cuenta cosas muy parecidas» a las de su comunidad autónoma de origen.
La cantaora ha celebrado que Falla y Chichon «le hayan dado la oportunidad de haber hecho ‘El Amor Brujo'» en una anterior ocasión en el Auditorio Alfredo Kraus y ha recalcado que el Festival Internacional de Música de Canarias «es todo un ejemplo para el mundo y para España».
«Deberían todos imitar lo que hace este festival al acercar a las nuevas generaciones, abrir esa verea, acercar la luz a través de la música. Estoy a sus pies y siempre voy a estar en predisposición de colaborar y contribuir a esa labor maravillosa», ha manifestado.
La cantaora ha admitido que «nunca cantó algo tan aparentemente sencillo como la frase donde dice ‘cucu’, y nada tan complicado, tan especial como buscar la colocación de la voz que le pedía» Chichon, lo que «se convirtió por momentos en una auténtica odisea».
«Trabajé mucho al llegar al hotel, me encerré, no quise ver a nadie, ni cenar, ni hacer otra cosa que no fuese insistir en lo que el maestro requería y necesitaba de mí. Espero que toda esa enseñanza que mi padre desde niños en casa nos pedía, que era interesarnos desde el flamenco por esa colocación distinta» de la voz la haya conseguido como soprano, ha referido la artista.
Morente ha asegurado que encarar esta interpretación «ha superado todas sus expectativas y le ha enseñado muchas cosas, sobre todo lo que le queda por aprender, por descubrir como profesional».
«Creo que avanzar, conocer cosas, es crucial para el crecimiento de un artista, para el desarrollo de un buen profesional. Hay muchas cosas que me llevo», entre ellas, la necesidad de reivindicar a «alguien que admira, que el maestro -Chichon- le ha vuelto a recordar y que su padre continuamente pedía que se escuchara en casa y que se tuviese conocimiento de su obra: la genial soprano Victoria de los Ángeles», ha aseverado. EFE










