Numerosas falleras participan este en la primera jornada de la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, en las Fallas de València. EFE/Ana Escobar

Miles de flores empiezan a definir el manto de la Virgen en una soleada Ofrenda fallera

Mónica Collado | València (EFE).- Miles de claveles, predominantemente rojos pero también blancos y, en menor medida, amarillos, han empezado a definir el secreto manto de la Virgen de los Desamparados en un día soleado, el primero de las dos maratonianas jornadas de la Ofrenda de flores de las Fallas de València.

En total serán más de 72.200 ramos -desfilan 57.242 mujeres y 14.979 niñas- los que vistan el manto de la Virgen, popularmente conocida como ‘Geperudeta’ (‘Jorobadita’, en valenciano), en el acto más emotivo y multitudinario de las Fallas y que más atrae a valencianos y turistas, a caballo entre la devoción religiosa y la tradición festiva.

Desde las 15.30 horas de este martes, València ha empezado a ser tomada por miles de falleras, falleros y músicos -se calcula que cerca de 130.000- que desfilan desde diferentes puntos de la ciudad hasta llegar a la plaza del a Virgen para depositar los miles de ramos que durante dos días tejerán el manto de la patrona de la ciudad, por la que sienten fervor los valencianos.

Numerosas falleras participan en la primera de las dos jornadas de Ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados, el acto religioso más multitudinario de las Fallas de València, por el que desfilan más de 100.000 falleras y falleros durante dos tardes y hasta la madrugada mientras la ciudad bulle, en ambiente soleado, con miles de turistas por sus calles. EFE/Ana Escobar

Una paloma de la paz blanca sobre un fondo rojo

Los días 17 y 18 de marzo, los falleros y falleras de todas las comisiones de València y pueblos del área metropolitana -este año han batido el récord del censo con 128.675, 8.000 más que en 2025-, con sus bandas de música, desfilan para llevar flores a la gran imagen de la Virgen, creando un enorme manto floral en su réplica, con un diseño novedoso cada año y que este año, por lo que se va viendo, es una paloma de la paz blanca sobre un fondo rojo.

La ilustradora y diseñadora gráfica valenciana Xenia Magraner Escribà, natural de la localidad valenciana de Sollana y residente desde hace años en Vancouver (Canadá), ha sido la autora del diseño del manto floral de la Virgen, que no se desvela hasta la noche del día 18 cuando concluye la Ofrenda con la fallera mayor de València, Carmen Prades.

Con un clima típicamente fallero, soleado y con temperaturas suaves por la mañana y más cálidas a mediodía, ha empezado la Ofrenda, cuyo recorrido congrega cada año a miles de personas, que alientan con aplausos y piropos de «¡guapas!» a las falleras, que pasan horas a la espera de su turno para dejar los ramos a los pies de la Virgen, donde son separados por colores.

Entre ellos, había extranjeros interesados en saber aspectos de la fiesta como por qué en cada grupo siempre hay una fallera sola -la fallera mayor de cada comisión-, y no faltaban los móviles inmortalizando el acto ni las sonrisas que despertaban las falleras más pequeñas desfilando con garbo.

Una fallera se hace una foto durante la primera de las dos jornadas de Ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados, el acto religioso más multitudinario de las Fallas de València, por el que desfilan más de 100.000 falleras y falleros durante dos tardes y hasta la madrugada mientras la ciudad bulle, en ambiente soleado, con miles de turistas por sus calles. EFE/Ana Escobar

Trabajo de precisión milimétrica de los ‘vestidors’

Al llegar a la plaza de la Virgen empieza el trabajo de precisión de los ‘vestidors’ (vestidores) de la Virgen, que coordinan de forma milimétrica y, mientras unos reciben los ramos de flores a pie del catafalco de madera con la imagen de la virgen -de 15 metros de alto- y los tiran a los de arriba, éstos otros los van colocando para componer el diseño -mantenido siempre en secreto- del manto florido de la Mare de Déu.

Son más de 60 hombres y mujeres, que se encuentran en época de transición, con los más mayores enseñando a los más jóvenes para asegurar el relevo generacional.

Dos falleras se abrazan momentos durante la primera de las dos jornadas de Ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados, el acto religioso más multitudinario de las Fallas de València, por el que desfilan más de 100.000 falleras y falleros durante dos tardes y hasta la madrugada mientras la ciudad bulle, en ambiente soleado, con miles de turistas por sus calles. EFE/Ana Escobar

Ancianos, matrimonios septuagenarios y muchos carros con bebés

Tal es la devoción por la Virgen que nadie quiere perderse la cita con la Mare de Déu, desde matrimonios de ancianos que llevan tres décadas desfilando juntos, familias de abuelos, hijos y nietos, a ancianos, como uno de 83 años en silla de ruedas y recién operado del pie.

Algún fallero más ha desfilado en la silla de ruedas e incluso hay quien lo ha hecho con muletas mientras que no faltaban los niños y niñas pequeños y más grandes y los bebés, alguno de apenas 20 días.

La Falla Archiduque Carlos-Músico Genis, con 820 falleros censados, ha llevado a la Ofrenda un centenar de carritos con niños y bebés de todas las edades -uno de mes y medio- que han hecho las delicias de los espectadores en el recorrido.

Lo que no falta, tenga uno la edad que tenga, es la emoción y las lágrimas cuando las falleras y falleros pasar a los pies de la imagen de la Virgen de los Desaparados.

Dos falleras se arreglan los tocados durante la primera de las dos jornadas de Ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados, el acto religioso más multitudinario de las Fallas de València, por el que desfilan más de 100.000 falleras y falleros durante dos tardes y hasta la madrugada mientras la ciudad bulle, en ambiente soleado, con miles de turistas por sus calles. EFE/Ana Escobar

Ver las fallas municipales sin aglomeraciones

Alejados de la zona de peregrinación de la Ofrenda pero en el mismo epicentro fallero que es la plaza del Ayuntamiento, turistas y visitantes aprovechan que el ojo está puesto en otra zona de la ciudad para poder ver sin tanta aglomeración las fallas municipales fuera de concurso y que representan a la ciudad.

Para disfrutar de las fiestas, el Ayuntamiento ha cortado al tráfico la zona del centro de la ciudad, entre las 16:00 horas del día 16 hasta las 04:00 de la madrugada del próximo día 20 de marzo.

La mitad de las comisiones falleras son las que desfilan cada día y este martes cerrará la Ofrenda -normalmente a horas intempestivas- la fallera mayor infantil de València, Marta Mercader, más tarde del inicio del castillo de fuegos artificiales que hoy dispara Pirotecnia Zaragozana.

El gran fervor que le profesan a la matrona de la ciudad hace que, cuando acaban los dos días de ofrenda, su imagen florida se convierta en punto de peregrinación para devotos, turistas y curiosos que, móvil en mano, inmortalizan la belleza de la virgen con su nuevo manto.